Este proyecto de la archidiócesis liderada por el cardenal Cobo ha comenzado con un encuentro formativo en el que 48 jóvenes, entre ellos 20 seminaristas, abordaron cuestiones como el Sínodo, el papel de los laicos o las redes sociales y la inteligencia artificial
La archidiócesis de Madrid ha puesto en marcha un nuevo proyecto, Generación Esperanza, para incorporar a los jóvenes al camino sinodal que está recorriendo la Iglesia y, desde su realidad, aporten sus dones y sean corresponsables en la misión de la Iglesia de transmitir el Evangelio.
El primer paso ha sido un encuentro formativo en Almería, en el que han participado 48 jóvenes de distintas realidades y zonas de la archidiócesis —entre ellos, 20 seminaristas de diversas etapas—, para formarse en cuestiones como la sinodalidad, protección de menores, IA, liderazgo o el papel de los laicos.
De hecho, el Sínodo ha sido uno de los puntos fuertes de la cita, pues el proyecto se asienta sobre la necesidad de que los jóvenes sean corresponsables y asuman su protagonismo en la Iglesia. De hecho, en el encuentro participó el subsecretario de la Secretaría General del Sínodo, Luis Marín de San Martín.
«Se trata de hacer un camino común entre jóvenes de distintas realidades, de recibir una formación, de generar vínculos, relaciones…», ha subrayado Antonio Secilla, rector del Seminario Conciliar de Madrid.
Pablo Herrera, seminarista, ha explicado en una rueda de prensa en la sede de la Delegación de Medios de Comunicación de la archidiócesis madrileña que han aprendido qué significa el camino sinodal, que no es otra cosa que caminar juntos, cada uno desde su realidad. «Ahora tenemos que llevarlo a nuestras parroquias, para compartir lo que hemos vivido», ha añadido.
David Leocadio, otro joven participante, de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, ha añadido que ahora toca formar a otroas para que entiendan y comprendan que es el sínodo.
Natalia Cuesta ha explicado que, a raíz de este proceso, los jóvenes deben comprender cuál es su lugar y su vocación. «Todos tenemos una misión, una llamada a la santidad, una vida llena de sentido», ha agregado.
Además de Luis Marín, en el encuentro han participado María Lía Zervino, miembro del Dicasterio para los Obispos; Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, y Massimo Borghesi, catedrático de Filosofía Moral en la Universidad de Perugia.








