La hermana Julia Aguiar y el sacerdote Eloy Bueno de la Fuente han sido galardonados con el Beata Paulina Jaricot y el Beato Paolo Manna respectivamente
Como preludio del Domund, este viernes, OMP en España ha entregado sus premios a aquellas personas, en España y en el exterior, comprometidas con la misión. Es el caso de la hermana Julia Aguilar, que es misionera en Benín, y Eloy Bueno de la Fuente, catedrático de Teología de la Facultad de Teología del Norte de España
El testimonio de Julia Aguiar
El premio Beata Paulina Jaricot, que tiene el nombre de la fundadora del Domund, distingue a misioneros que hayan destacado especialmente por su entrega. Este 2025, OMP ha otorgado este premio a la hermana Julia Aguiar, hermana franciscana misionera de la Madre del Divino Pastor, misionera en Benín y médico. Allí dirige el centro de salud Gbémontin («donde se encuentra la vida»). Su trabajo ha sido esencial para diagnosticar y curar la enfermedad de la Úlcera de Buruli.
«El mismo año en el que llegamos a Benín (1976), llegó una niña con una herida en el brazo y la espalda. Era algo desconocido», ha recordado la hermana Julia. «Le dijimos a su abuela que se fueran al hospital universitario, pero ella no quiso moverse de allí, así que empezamos a hacer lo que nos pareció lo mejor».
Tras esa niña, fueron llegando más personas con la misma dolencia, y las hermanas les iban tratando con crujía y antibióticos, y documentando todos los casos. Pronto, dos investigadores de Bélgica y Estados Unidos se interesaron por ese trabajo, que ya ha sido reconocida a nivel mundial con el nombre de Úlcera de Buruli.
Este trabajo le ha llevado a Aguiar a ser doctora honoris causa por la Universidad de Nápoles. Sin embargo, con gran humildad, ella se alegra sencillamente de «haber sido útil» y de «aliviar el sufrimiento». «Dentro de tu pobreza, de tu ignorancia… todo es poder compartir la vida con las personas con las que te encuentras».
«La vida del misionero vale la pena», ha afirmado. Ya desde niña supo que Dios le llamaba a dejarlo todo e ir a África a entregar su vida, y así lo ha hecho en sus casi 50 años en Benín: «Tratamos de llevar el amor que Dios tiene a todas las criaturas, especialmente a los más pobres».
La visión universal
El premio Beato Paolo Manna tiene el nombre del fundador de la obra pontificia encargada de la formación y sensibilización misionera —la Pontificia Unión Misional—. Con este premio, OMP distingue a personas o instituciones que se hayan comprometido en España en la sensibilización misionera y su apoyo a los misioneros desde la retaguardia.
Este 2025, se ha hecho entrega al catedrático de la Facultad de Teología del Norte de España, con sede en Burgos. Sacerdote diocesano de allí, fue enviado a Roma a aprender Misionología. Su aportación teológica ha sido muy importante para entender la identidad misionera de la Iglesia.
«La perspectiva de la misión ilumina toda la Teología, penetra el quehacer de la Iglesia», ha explicado. Sin embargo, el matiz ad gentes no siempre está suficientemente subrayado. «Si todo cristiano tiene que mirar a la realidad con la mirada de Dios, esta es universal. Por ello, no puede haber un cristiano que no tenga esa visión de hasta los confines de la Tierra en todo lo que hace: rezar el rosario, la Eucaristía…». El padre Eloy Bueno ha definido a los misioneros como «mensaje cristiano hecho biografía», que «encarnan el Evangelio», y, por ello, su testimonio contagia.
Fruto de misioneros
Llegado desde Roma, el padre Anh Nhue, secretario general de la Pontificia Unión Misional, ha querido dar la enhorabuena a los premiados de parte de Obras Misionales Pontificias internacional. Vietnamita de nacimiento, ha aprovechado la oportunidad para agradecer a los misioneros —en gran medida españoles—, que llevaron la fe a Vietnam. «Ustedes pueden ver en mi el fruto de los misioneros», ha afirmado.
Además, ha agradecido a los obispos españoles la estrecha colaboración con las misiones, y a todos los españoles el cariño y generosidad con los misioneros. «Espero que el Domund de este domingo sea un momento jubilar para todos», ha concluido.
El obispo auxiliar de Madrid, monseñor Vicente Martín, ha despedido el acto invitando a todos a llevar la esperanza a un mundo lleno de desasosiego: «No es que tengamos una misión, sino que somos una misión».
La entrega de premios, conducida por José Luis Pérez, periodista de TRECE, ha tenido lugar en el Auditorio del Banco Sabadell.








