“No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.” (Mt 5,17)
- Al referirse a la Ley, Jesús recuerda los mandamientos. ¿Estamos seguros de que los conocemos y los observamos?
- ¿Por qué no entendemos que los mandamientos reflejan y defienden los verdaderos valores humanos?
- ¿Cómo entender y explicar a los demás que los mandamientos son válidos y necesarios para orientar a los creyentes y no creyentes?
- ¿Cómo se dice que una persona es muy buena cuando vemos que no defiende y acepta los valores promovidos por los mandamientos?
- ¿Qué pasaría si un partido político prometiera en su programa electoral observar y promover el cumplimiento de los mandamientos?
- ¿Y los cristianos, pedimos a Jesús que nos ayude a comprender y aceptar la radicalidad de los evangelios que él proponía?
- ¿Doy yo gracias a Jesús por habernos revelado el valor y la responsabilidad que los mandamientos proponen?







