El ganador de la II Edición del concurso «Música y Fe» de la ACdP se prepara para actuar ante miles de personas en la Fiesta de la Resurrección
A sus 21 años, Ángel Catela, estudiante de INEF, se ha convertido en el nombre propio de la música católica actual tras alzarse con el primer premio del concurso organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) con su canción «Gólgota».
A escasas horas de subirse al imponente escenario de la IV Fiesta de la Resurrección en la Plaza de Cibeles —donde compartirá cartel con artistas como Hakuna Group Music o los Gipsy Kings—, Ángel habla con ECCLESIA sobre la responsabilidad de ser un altavoz de esperanza, el proceso creativo junto a su padre y el gran reto de aprender a amar como Jesús lo hace.
¿De dónde nace «Gólgota»?
«Gólgota» nace como todas las canciones, de lo que vivo y luego hablamos en casa. «Gólgota» es una oración y nace de una conversación con mi padre.
¿Cómo ha sido esa experiencia de compartir la fe y la creatividad en casa? ¿Qué peso tiene el resto de tu familia y tu entorno a la hora de dar forma a tus canciones?
En casa a todos nos encanta la música. La música está presente en muchos recuerdos personales y familiares desde niño. Es algo con lo que todos disfrutamos todos. Desde hace un poco más de un año nos propusimos convertir en canción algunas de las experiencias y cosas que comentábamos en casa. En la letra es mi padre el que hace una primera propuesta que luego comentamos con el resto de la familia. A menudo en la sobremesa o a través del grupo de WhatsApp familiar que tenemos. Así vamos puliendo tanto la letra, como luego los arreglos y matices musicales.
¿Cómo estás viviendo personalmente toda esta aventura? Entre el proceso de la canción, el premio de la ACdP y el aumento de popularidad…
Con mucha alegría, mucha responsabilidad y como una oportunidad estupenda de poder conocer gente y participar en proyectos nuevos. Todo sin perder de vista que el centro y que el propósito de mis canciones es Él.
La verdad es que esta semana está siendo intensa y a medida que se acerca el momento del concierto crecen los nervios. Me impone mucho subirme a ese escenario con tanta gente.
Estamos a las puertas de la Fiesta de la Resurrección en Madrid. ¿Cómo están siendo estos días de preparativos?
Han sido días de ensayos, cuestiones más técnicas, ver qué necesitamos para ese momento, hacerme una idea de cómo va a ser… Pero el equipo de la Fiesta de la Resurrección me está ayudando mucho. Todo están siendo facilidades y eso me da tranquilidad, porque aunque no conozco a muchas de las personas con las que estoy hablando, siento que no estoy solo.
Desde tu experiencia, ¿crees que la música es realmente un espacio capaz de generar un encuentro auténtico con Dios y con el prójimo?
Desde luego. En mi opinión la música es el Instrumento, con mayúsculas. Además en el caso de los jóvenes, es un lenguaje con el que nos resulta muy fácil comunicarnos, tanto para expresar cosas que sentimos, como para identificarnos con mensajes que otros viven. La música llega donde no llegan otros lenguajes y es una herramienta privilegiada para evangelizar y ser evangelizado.
Si tuvieras que elegir un mensaje concreto de tu canción para que permaneciera en el corazón de quien la escucha, ¿cuál sería?
Qué complicado. Aunque la canción no habla sobre el perdón en concreto, sino sobre el anhelo que todos tenemos de amar como el Señor nos ama, hay dos frases que están relacionadas y que me gustan mucho. Por una parte, «que entienda el amor que todo lo perdona». Y por otra, «que con tus brazos sepa yo abrazar». Una habla de aprender a entender cómo es el perdón de Dios y la otra es una invitación a abrazar al prójimo, como Jesús lo hace. Creo que aprender a amar y a ser amados es un gran reto para todos.
Y, una vez pase la emoción del concierto, ¿qué planes hay para el futuro? ¿Hacia dónde camina el proyecto de Ángel Catela?
Algunos de los músicos que subirán conmigo al escenario participan conmigo en la obra de teatro «Mi Cristo roto», que se puede ver el fin de semana del 25 y 26 de abril (aunque solo quedan entradas para la sesión del 26 por la mañana) en el auditorio del Colegio San Agustín, de la calle Padre Damián. Entre otras canciones, esos días cantaremos «Gólgota». Por otra parte, en las últimas semanas, están surgiendo proyectos nuevos que me hacen mucha ilusión.






