El Papa firmó el pasado lunes el decreto por el que serán beatificados 49 religiosos y un sacerdote diocesano, todos ellos asesinados en Cataluña durante la Guerra Civil.
León XIV aprobó el pasado 27 de abril el decreto de martirio para 50 españoles —un sacerdote diocesano y 49 religiosos— que fueron asesinados en Cataluña durante la Guerra Civil por odio a la fe. Según el comunicado del Vaticano, el Pontífice también ha reconocido, por primera vez en un español, la vía del «ofrecimiento de la vida» por un acto de caridad extrema.
Tras reunirse con el cardenal Marcello Semeraro, responsable del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Papa aprobó los decretos de este grupo, encabezado por el hermano Estanislao Ortega García (nacido Lorenzo) y otros 48 integrantes del Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel, junto al sacerdote diocesano Manuel Berenguer Clusella. Todos perdieron la vida entre julio y noviembre de 1936.
Por otra parte, se ha autorizado el decreto sobre el «ofrecimiento de la vida» de Pedro Manuel Salado de Alba, laico de la Asociación «Hogar de Nazaret». Natural de Chiclana de la Frontera (1968), falleció en febrero de 2012 en una playa de Ecuador tras rescatar a siete niños que estaban a punto de ahogarse por una subida de marea. Salado de Alba, de 44 años, murió de un infarto al terminar el rescate.
«Ofrecimiento de vida»
El «ofrecimiento de la vida» es una de las tres rutas posibles para alcanzar la beatificación, sumándose a las del martirio y las virtudes heroicas. Esta categoría distingue a aquellas personas que, impulsadas por la caridad, deciden entregar su vida de forma voluntaria y heroica ante una muerte inevitable. Para validar esta vía, es imprescindible acreditar que existe un vínculo directo entre el acto de entrega y el fallecimiento prematuro del individuo. Una diferencia fundamental respecto al martirio es que, en este caso, sigue siendo necesario demostrar un milagro atribuido a su intercesión para que el Papa pueda autorizar formalmente la beatificación.
Por otra parte, León XIV ha reconocido también las virtudes heroicas de tres religiosas: la italiana María Eletta de Jesús (Caterina Tramazzoli), carmelita descalza que vivió en el siglo XVII; María Teresa de la Santísima Trinidad (Teresa Ysseldijk), carmelita nacida en Países Bajos y fallecida en Estados Unidos en 1926; y la italiana María Rafaela De Giovanna, que fundó las Hermanas Terciarias Mínimas de San Francisco de Paula y murió en Génova en 1933.








