“Si me amáis, guardaréis mis mandatos” (Jn 14,15)
- La amistad y el amor no se demuestran solo con palabras. ¿Qué nos dicen estas palabras de Jesús sobre él mismo y sobre nosotros?
- ¿Necesita Jesús nuestro amor o, más bien necesitamos nosotros mostrarle el nuestro para defender y realizar nuestra propia dignidad?
- ¿Estamos convencidos de que amar a Jesucristo es realmente importante para nosotros y para nuestras relaciones humanas?
- ¿En una sociedad como la nuestra, que tanto ensalza la autonomía personal y el relativismo, qué valor se da a los mandamientos?
- ¿Cómo se pueden observar y cumplir los “mandatos” de Jesús para que podamos vivir en la paz y en la justicia?
- ¿Se percibe hoy el interés en transmitir este mensaje de Jesús a las jóvenes generaciones?
- En la situación en la que ahora me encuentro yo ¿estoy tratando de mostrar mi amor al Señor cumpliendo sus mandatos?







