Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Un informe del CEU calcula que casi la mitad de los españoles no llegará a casarse

El estudio de CEU CEFAS prevé que en torno al 40% de las mujeres en edad fértil terminará su vida reproductiva sin hijos y propone medidas fiscales, de vivienda y legales para revertir la tendencia

Si las pautas actuales se mantienen, cerca de la mitad de los españoles no llegará a casarse nunca y alrededor del 40% de las mujeres que hoy están en edad fértil terminará su vida reproductiva sin haber tenido hijos, cuando hace cuatro o cinco décadas esa proporción no llegaba al 10%. Son dos de las proyecciones de «Hundimiento y recuperación de la familia», el informe difundido este miércoles por CEU CEFAS, que repasa medio siglo de cambios familiares en España a partir sobre todo de datos del INE y plantea una serie de medidas para invertir la tendencia. Su autor principal es Alejandro Macarrón Larumbe, responsable de Estudios y Análisis Sociales del centro.

Entre las mujeres nacidas en España, el número medio de hijos ha caído de 2,77 en 1976 a 1,07 en 2024, poco más de la mitad de los 2,1 necesarios para el relevo generacional, y los nacimientos de madres nacidas en España se han reducido un 68% desde 1986, con descensos de al menos el 80% en provincias como Asturias, Ourense o Vizcaya. El matrimonio, además, llega cada vez más tarde. En 1976 más del 85% de los españoles se había casado antes de los 30 años y hoy lo ha hecho menos del 15%, mientras que la edad media de la primera boda se sitúa ya en 35,1 años para las mujeres y 37,3 para los hombres, unos once años más que entonces.

Para Macarrón, todos estos datos forman parte de un mismo fenómeno, y así lo explica cuando afirma que «la caída de la natalidad no puede analizarse de manera aislada. Se forma pareja y se contrae matrimonio más tarde, aumenta la probabilidad de ruptura y se tienen menos hijos. El resultado es una transformación profunda de las redes familiares que tiene consecuencias sobre el envejecimiento, la soledad, la vivienda y la capacidad de apoyo entre generaciones».

Rupturas y hogares cada vez más pequeños

Según el informe, alrededor de la mitad de los matrimonios celebrados en España acaba disolviéndose, y uno de cada cinco lo hace en su primera década. Si se suman las separaciones de parejas de hecho, el estudio calcula que entre 3,5 y 4 millones de niños y jóvenes habrían vivido la ruptura de sus padres en las últimas cuatro décadas, con efectos que van desde la pérdida de renta que supone mantener dos hogares hasta la reducción del tiempo de convivencia con uno de los progenitores.

Los hogares de una sola persona han pasado de unos 660.000 a finales de 1970, el 7,5% del total, a cerca de 5,65 millones en abril de este año, el 28,5%. El tamaño medio del hogar ha bajado de 3,9 a 2,5 personas, y el informe prevé que cerca del 18% de los niños de las nuevas generaciones serán hijos únicos. El cambio tiene también un coste en vivienda, porque las pautas actuales de formación y ruptura familiar exigen más de tres millones de viviendas adicionales respecto a las que harían falta con los patrones de hace medio siglo. Traducida a alquiler, esa diferencia supondría entre 21.000 y 30.000 millones de euros al año, entre el 1,5% y el 2% del PIB.

Las medidas que propone el informe

El estudio sostiene que el descenso de la nupcialidad y la fecundidad y el aumento de las rupturas son procesos ligados, con efectos sobre el envejecimiento, la soledad, las redes de apoyo entre generaciones y la sostenibilidad del sistema de protección social, además del daño que el divorcio causa a quienes lo sufren, en especial a los hijos menores. Por ello considera de importancia vital que aumenten las tasas de matrimonio y natalidad y disminuyan las de ruptura.

Entre sus propuestas figuran la pedagogía sobre el valor del matrimonio y los perjuicios del divorcio, una fiscalidad más favorable para los matrimonios con hijos y ayudas para que los jóvenes que se casan accedan a su primera vivienda. En el terreno legal, plantea reformar la normativa para dificultar o aplazar el divorcio cuando haya hijos menores, exigiendo una causa justificada grave para concederlo, junto con medidas que disuadan de solicitarlo y reduzcan sus daños cuando se produzca.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now