Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Abrazando la vida, construimos esperanza

Queridos hermanos:

En nuestro peregrinar cuaresmal hacia la Pascua, el día 25 de marzo celebramos la Solemnidad de la Anunciación, de la Encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen María, que en este año Jubilar de la Encarnación es la fiesta central. Además, en este día, la Iglesia nos convoca a la Jornada por la Vida, bajo el lema “Abrazando la vida, construimos esperanza”.

En estos días, los medios de comunicación nos recuerdan una y otra vez que hace ahora cinco años, a causa la pandemia del Covid-19, comenzamos un prolongado confinamiento y muchas personas perdieron la vida, quizás, entre ellos, algunos familiares, amigos o conocidos nuestros. Y todos vimos, sino amenazadas, al menos devaluadas nuestras vidas. Nos dimos cuenta de que no somos todopoderosos, sino frágiles y pasajeros. La DANA del pasado mes de octubre nos lo volvió a decir contundentemente. A estos tristes recuerdos, se suman las noticias de guerras en las que perdemos la cuenta de los muertos, de violencia familiar y ciudadana, de migrantes que se pierden por el camino buscando una vida mejor… Desgraciadamente ya no es ni siquiera noticia el creciente número de abortos: 103.097 en España el año 2023. Y, aunque ha desaparecido del debate público, la ley de la eutanasia y del suicidio asistido desde hace pocos años es una nueva amenaza para la vida humana. En nuestra sociedad tan desarrollada y evolucionada, la vida es, por una parte, el mayor signo de alarma y gravedad en las catástrofes, pero, por otra, banalizada, es moneda de cambio para el bienestar, para el poder y para el progreso.

Ante este panorama tan sombrío, resuena con mayor fuerza la petición del Papa Francisco a los cristianos en este año Santo: que transformemos los signos de muerte en signos tangibles de esperanza, que nos unamos a todos los hombres de buena voluntad en una alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica. Más de 50 veces habla el Papa de la vida en la bula Spes non confundit: “Necesitamos recuperar la alegría de vivir, porque el ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,26), no puede conformarse con sobrevivir o subsistir mediocremente, amoldándose al momento presente y dejándose satisfacer solamente por realidades materiales” (n. 9).

La esperanza es “la virtud teologal que sostiene la vida y hace posible que no caigamos en el miedo” (ibid., 22). Por muy agitadas o precarias que sean las condiciones de la existencia humana, la esperanza nos hace capaces de seguir adelante, de no rendirnos. La esperanza que ponemos en Cristo no se puede reducir ni confundir con mejorar las condiciones de vida o con lograr satisfacciones pasajeras a deseos fugaces. La esperanza cristiana va más allá de las fronteras de la muerte y del pecado.

La vida que esperamos forma parte del contenido del credo cristiano desde su primera formulación en el Concilio de Nicea –cuyo 1700 aniversario se cumple este año–: “Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”. Y la única manera de esperar la vida eterna es construyendo ya aquí y ahora los bienes que en vigilante espera ansiamos alcanzar en los cielos nuevos y en la tierra nueva.

“La esperanza encuentra en la Madre de Dios su testimonio más alto” (ibid., 22), dice el Papa, refiriéndose a su perseverancia al pie de la cruz de su Hijo. Todas las madres conocen bien el secreto de la vida: que los dolores y el sufrimiento no son estériles, sino que tiene recompensa y dan como fruto una vida nueva. María estuvo en estado de buena esperanza cuando, con inefable amor de Madre, dio a luz a su Hijo y también cuando, con lágrimas en los ojos, esperó, después de la pasión, la gloria de la resurrección.

La Delegación de Pastoral Familiar y de la Vida tiene previstos diversos actos con motivo de la Jornada de la vida, especialmente la celebración de la Eucaristía, este domingo 23 de marzo, a las 13:00, en la parroquia de Fátima de Cáceres, como viene siendo habitual. Estamos todos invitados a participar.

Con mi bendición,

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now