El Concilio Vaticano II no podía dejar de hablar de la cultura y de sus relaciones con la fe cristiana. Lo hace en el segundo capítulo de la segunda parte…
La constitución pastoral Gaudium et spes (GS) del Concilio Vaticano II, después de haber explicado, en la primera parte, la dignidad de la persona y su vocación en el mundo,…
Retomando la reflexión sobre la constitución concicliar Gaudium et spes (GS), hoy consideramos el cuarto capítulo de la primera parte dedicado a la misión de la Iglesia en el mundo…
Hoy quiero hablaros del viaje apostólico a Francia que he realizado estos últimos días. Ha sido un gran regalo para mí y para el pueblo de Dios en ese país,…
Estoy muy contento de presidir esta Eucaristía, durante la cual encomendamos al Señor el camino de la comunidad diocesana de Metz y el de toda Europa. En esta tierra histórica…
Con una gran alegría, pero también con un vivo sentimiento de responsabilidad espiritual, me encuentro hoy entre ustedes en Metz, ciudad de fronteras y de encrucijadas, en el Centro de…
Esta noche nos hemos reunido para responder a la petición que Nuestra Señora dirigió a los sacerdotes a través de santa Bernardita: «Que se venga aquí en procesión». Qué conmovedor…
Es una gran alegría para mí pasar este momento con ustedes aquí en Lourdes, donde desde hace más de ciento cincuenta años, peregrinos de todo el mundo vienen a encomendarle…
Hermanos y hermanas, peregrinos venidos de Francia y de todo el mundo, al verlos esta mañana reunidos en la casa de nuestra Madre, contemplo el rostro universal de la Iglesia.…
Estoy contento de encontrarme con ustedes, queridos hermanos en el episcopado, en este lugar bendecido por el cielo, cerca de la gruta donde la Virgen María se apareció a santa…
Nuestra Señora de Lourdes, Inmaculada Concepción, en este lugar bendito donde hablaste con tanta dulzura y ternura a santa Bernardita, humilde hija del pueblo de Francia, para transmitir al mundo…
Doy gracias a Dios por el don que me ha concedido de estar aquí, en esta plaza de la Concordia, para celebrar la Eucaristía. Sí, ¡qué bueno y dulce es…