“Vende lo que tienes, dáselo a los pobres, ven y sígueme” (Mc 10,21)
- ¿Pueden ser fácilmente aceptables estas cuatro sugerencias de Jesús en esta sociedad nuestra?
- Vender y comprar son actividades que no parecen escandalosas. Es más, son necesarias. ¿Qué es lo que las hace diferentes en el mensaje de Jesús?
- Tanto a las personas como a las instituciones y a la comunidad internacional les resulta difícil prestar atención a los pobres. ¿Por qué?
- Tanto el Deuteronomio como Jesús recuerdan que a los pobres siempre los tendremos con nosotros. ¿Es una profecía o un desafío a nuestras actitudes?
- Compartir nuestros bienes con los pobres puede parecer un ideal utópico. ¿No habrá que buscar el medio de que no haya pobres?
- Jesús propone al rico que se acerque y que le siga. ¿Qué significan en nuestro tiempo esas dos sugerencias del Maestro?
- ¿Y atendiendo a la palabra de Jesús, ¿qué es lo que a mí me falta para alcanzar la vida eterna a la que pretendo aspirar?







