“Te doy gracias Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños” (Mt 11,25)
- Muchas personas dicen que les resulta difícil orar. ¿Nos enseña algo Jesús con esta sencilla oración?
- En nuestras oraciones solemos pedir favores y ayudas a Dios. ¿Por qué son tan poco frecuentes las oraciones de acción de gracias?
- ¿Qué cosas puede haber escondido el Padre celestial a los que se consideran como los más sabios y entendidos?
- ¿Por qué piensa Jesús que Dios ha revelado sus misterios a los más pequeños y sencillos de este mundo?
- ¿Nos hemos preguntado alguna vez cuáles pueden ser esos misterios que el Padre celestial ha revelado a las gentes más humildes?
- ¿Recordamos y agradecemos las lecciones y los testimonios que hemos recibido de las personas más sencillas y marginadas?
- ¿Estoy yo dispuesto a escuchar las enseñanzas que recibo de los pobres de nuestra sociedad?







