Mons. Prieto presenta la programación, que incluye la renovación del Museo Diocesano, el espacio Orixes en San Martín Pinario y un gran concierto conmemorativo
El arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco José Prieto, reunió el lunes 14 de septiembre a un grupo de empresarios gallegos para darles a conocer la programación del Año Santo 2027 y pedirles que se impliquen en ella como patrocinadores. El encuentro, un desayuno en la Hospedería de San Martín Pinario, lo organizó la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG). Estuvieron también su presidente, Juan Vieites, el gerente de Turismo de Galicia y del Xacobeo 27, Antonio Casas, y el ecónomo diocesano, Fernando Barros.
Prieto recordó que el Año Santo nace de la tradición cristiana, pero con el tiempo ha llegado a ser «un patrimonio compartido» por personas de orígenes y sensibilidades muy diversas. Repasó la historia reciente de la peregrinación: la crisis que vivió en el siglo XX, el papel de Elías Valiña, el párroco de O Cebreiro que marcó las rutas con flechas amarillas, y el impulso posterior de la Xunta a partir de los años noventa. «Los grandes acontecimientos solo alcanzan toda su capacidad transformadora cuando muchas voluntades diferentes saben encontrarse en torno a un proyecto común», afirmó.
Patrimonio, música y diálogo
La parte patrimonial del programa se centra en la renovación del Museo Diocesano. En el monasterio de San Martín Pinario se abrirá un espacio expositivo con el nombre de Orixes, se musealizarán los corredores y se instalará una exposición permanente, Compostela, sobre el patrimonio religioso y cultural de la ciudad.
En el apartado musical habrá un himno compuesto para el Año Santo y un gran concierto conmemorativo. Se sumarán recitales de música sacra y clásica en varios templos y en iglesias del Camino, además de actuaciones de Abraham Cupeiro, especialista en recuperar instrumentos antiguos.
La diócesis celebrará también dos encuentros con el mundo empresarial. El de 2026 reflexionará sobre la civilización occidental. El de 2027 tratará sobre los caminos de peregrinación, católicos y de otras tradiciones, y lo que han aportado a la construcción de los pueblos.
Una puerta abierta
El arzobispo sostuvo que el patrocinio va más allá de la visibilidad de una marca. A su juicio, las empresas que colaboren ayudarán a conservar el patrimonio, a atender mejor a los peregrinos y a dar contenido a su responsabilidad social. Además de empleo, les reconoció otras aportaciones a la sociedad, como la innovación y el arraigo en el territorio, y animó a cada una a pensar qué puede ofrecer según su perfil.
La apertura y el cierre de la Puerta Santa marcarán el inicio y el final del jubileo. Prieto explicó que su sentido cristiano también lo entiende quien llega desde otras sensibilidades: «Una puerta que se abre, un umbral que invita a ponerse en camino, la posibilidad de comenzar de nuevo». Y añadió: «Eso será, en buena medida, el Año Santo 2027: una puerta abierta».
Después, Barros detalló el programa, Vieites pidió a los asistentes que valoren participar y Casas explicó las ventajas fiscales que la ley prevé para los patrocinadores. Antes de terminar, el arzobispo resumió así su invitación: «El Año Santo 2027 todavía está por escribir».






