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El cardenal Blázquez reivindica «la concordia y el diálogo» por el 60º aniversario de la CEE

El arzobispo emérito de Valladolid repasa en el segundo videopodcast de la Conferencia Episcopal sus dos etapas al frente de los obispos españoles, la respuesta eclesial a las víctimas de abusos, el papel de la Iglesia durante el terrorismo de ETA y la defensa de la familia

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha publicado el segundo episodio de su serie de cuatro videopodcasts conmemorativos por el 60º aniversario de su creación, centrado en una entrevista al cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo emérito de Valladolid y expresidente de los obispos en dos períodos. En este contenido audiovisual, producido por Ábside Media y difundido a través de YouTube, el purpurado realiza un firme llamamiento a la convivencia social e institucional, asegurando que «la concordia fue posible, la concordia es posible y la concordia debe ser posible. Nada de bloques cerrados. Nada de levantar muros».

El cardenal Blázquez, que ejerció la presidencia de la CEE en los periodos 2005-2008 y 2014-2020, además de asumir la vicepresidencia en el intervalo intermedio, destaca el valor de las conferencias episcopales como cauce de colegialidad para compartir inquietudes y abordar conjuntamente los retos de la Iglesia y de la sociedad. Al recordar su primer mandato, condicionado por los debates sobre la reforma educativa de la LOE y la asignatura de Religión en la escuela, el purpurado valora el diálogo mantenido con los distintos Gobiernos, el cual permitió alcanzar acuerdos en materias clave como la financiación. En este marco, insiste en la importancia de «que nunca se deje de dialogar honradamente», puntualizando que «el diálogo fructífero consiste en no pedir al otro lo que el otro no puede dar, ni tampoco escaquearse uno de su propia responsabilidad».

Durante su ministerio episcopal en la diócesis de Bilbao, iniciado en 1995, le correspondió presidir en Ermua el funeral por Miguel Ángel Blanco, tras su secuestro y asesinato a manos de la organización terrorista ETA en 1997. Al evocar la dureza de aquellos años de violencia, relata que «se puede comprender lo que significa cuando una persona, al coger el coche por la mañana, tiene que mirar los bajos a ver qué le ocurrirá». Asimismo, subraya la condena constante de la Iglesia ante el terrorismo y rememora el alivio que supuso para todos «cuando la organización terrorista públicamente anunció que renunciaba al ejercicio de la violencia, porque fue un alivio para la sociedad en general, para todos nosotros».

Por otra parte, al evaluar la crisis económica de 2008 al cierre de su primer mandato presidencial, el arzobispo emérito remarca que la Iglesia «estuvo en primera línea» para sostener a las personas y familias vulnerables mediante la labor de Cáritas y las parroquias.

En el marco de su segunda etapa presidencial, coincidente con el pontificado del papa Francisco, la atención a las víctimas de abusos a menores y la familia ocuparon un lugar prioritario en los trabajos de la Conferencia Episcopal. Blázquez recuerda tener «grabado» el discurso «consistente» del Pontífice en la cumbre vaticana de febrero de 2019, tras la cual «pareció claro que, probablemente, todos habíamos llegado tarde a esta cuestión». Asimismo, advierte de que «a veces unos abusos llevan consigo otros», abarcando también abusos de autoridad, de poder y de conciencia.

A este respecto, el purpurado afirma que en la CEE se han ido dando pasos «de una manera constante, abriéndonos sinceramente al diálogo con los que habían padecido y eran víctimas de una forma o de otra». Al recordar el dolor experimentado al escuchar directamente sus testimonios en la sede episcopal, admite que «cuando uno escuchaba aquellos acontecimientos, quedaba sobrecogido», enfatizando de forma tajante que «no hay vuelta atrás, no debe haber vuelta atrás», y añadiendo que los cristianos tienen «más motivos» para seguir avanzando en este camino.

En cuanto a la institución familiar, a la que califica como «el fundamento de toda persona y de la sociedad entera», Blázquez advierte de que «si la familia no está bien orientada corremos todos muchos riesgos». Ante el fenómeno de la «desinstitucionalización» del matrimonio en Europa y en España, concluye que «nos interesa muchísimo a todos que el matrimonio y la familia gocen de buena salud».

Por último, monseñor Blázquez rememora también el Congreso de Laicos de febrero de 2020, bajo el lema «Pueblo de Dios en salida», como un impulso decisivo a la corresponsabilidad laical que sintonizó con la sinodalidad promovida por el papa Francisco. Y evoca el ambiente de fraternidad vivido en el episcopado español desde su llegada en 1988: «Me acogieron como un hermano y un hermano al que recibían con afecto y colaboración, lo percibí desde el primer momento. Hemos tenido libertad para poder hablar, desde lo que cada uno creía que tenía que comunicar. Y también ha habido escucha de lo que se iba diciendo».

Este segundo videopodcast da continuidad a la entrevista previa con el cardenal Rouco —publicada el 21 de octubre— y precederá a las conversaciones con el cardenal Omella —4 de noviembre— y monseñor Argüello —10 de noviembre—. La serie constituye la antesala del estreno del documental titulado «60 años de la CEE: una historia compartida», previsto en torno a la Asamblea Plenaria de los obispos españoles que se celebrará del 16 al 23 de noviembre.

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