¡Cómo me sorprende, Jesús, esta escena! ¡Qué lecciones me das, qué aprendizaje del perdón y de la misericordia! Cuando veo a esta pobre mujer que como humana ha caído, cuando veo cómo la juzgas, cómo la ves, cómo la quieres, cómo la perdonas, y cuando veo a estos escribas y fariseos que quieren apedrearla, que quieren cumplir la ley malamente, haciendo daño a esta pobre mujer… me impresiono y aprendo lo que tengo que aprender hoy, Jesús: la gran lección de la misericordia frente al mal, frente a la pobreza del pecado de la debilidad humana.







