Septiembre tiene algo de cuaderno en blanco. Regresa la vida cotidiana con sus retos. Es un tiempo para llenar de vida, y de vida en Dios, no solo de actividades…
Este modelo de catecumenado no busca, en palabras de sus responsables, transformar corazones por mérito humano, sino facilitar el encuentro con lo divino en un mundo sediento de respuestas