La archidiócesis gallega se ha convertido durante estos días en el epicentro de una reflexión trascendental que busca tender puentes entre la ética cristiana, el mundo empresarial y el vertiginoso avance de la tecnología
Santiago de Compostela se ha convertido durante estos días en el epicentro de una reflexión trascendental que busca tender puentes entre la ética cristiana, el mundo empresarial y el vertiginoso avance de la inteligencia artificial. Organizado por el arzobispado de Santiago y el empresariado gallego, el seminario «Ética e IA. ¿Cambia o transciende a la persona?» ha congregado este 6 y 7 de noviembre a más de 200 líderes de los ámbitos económico, académico y tecnológico.
El propósito central del encuentro no era otro que examinar cómo la IA está impactando en áreas vitales de la sociedad, como la educación, el desempeño profesional y nuestra propia vida cotidiana, abordando los desafíos éticos y humanos que esta tecnología presenta.
Así las cosas, la jornada de hoy, viernes, se ha centrado en las ponencias y mesas de diálogo, celebradas en la Hospedería San Martín Pinario. Un acto institucional ha dado paso a la conferencia inaugural impartida por la filósofa Adela Cortina, quien ha abordado el tema de «Ética e ideología en la IA».
A continuación, figuras académicas destacadas han debatido sobre el desarrollo de la IA en España, tocando aspectos cruciales como estrategia, gobernanza, educación y valores. Participaron Senén Barro —«Desarrollo de la IA, ¿hacia dónde?»—, Amparo Alonso —«Estrategia Española»—, Teresa Rodríguez de las Heras Ballell —«Gobernanza y modelos regulatorios»— y Ulises Cortés —«Educación, conocimiento, valores»—.
Uno de los momentos cumbre ha sido el diálogo «La Iglesia y la IA». En este panel han participado figuras clave de la archidiócesis y la investigación teológica, como monseñor Francisco Prieto, arzobispo de Santiago; el teólogo americano Alberto Embry; y el sacerdote e investigador Ricardo Mejía. El debate ha sido moderado por José Ramón Amor Pan, director de la Fundación Pablo VI. La presencia de obispos y miembros de la Iglesia gallega, junto con el arzobispo Prieto, ha sido todo un mensaje sobre el compromiso institucional de la Iglesia en Galicia con este debate ético fundamental.
El encuentro había comenzado ayer jueves por la tarde con un programa que combinó reflexión y fraternidad, en sintonía con la tradición jacobea de la ciudad. La apertura tuvo lugar en la Catedral de Santiago con la Misa del Peregrino. En este marco solemne, Juan Manuel Vietes, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), realizó una invocación al Apóstol Santiago.
Posteriormente, los participantes se trasladaron a la Iglesia de San Martín Pinario para disfrutar de un concierto de alto nivel artístico, a cargo del Orfeón y la Orquesta Terra a Nosa. El programa musical, que añadió profundidad espiritual a la noche, incluyó el Magníficat en Do menor, de Giovanni Battista Martini, y el Requiem KV626, de Wolfgang Amadeus Mozart, interpretando movimientos icónicos como el Lacrymosa y el Lux Aeterna.
Finalmente, el evento ha culminado hoy con una mesa de discusión sobre «IA: Persona, responsabilidad, regulación y globalización» y el subsiguiente acto de clausura. A lo largo de las dos jornadas, el seminario ha contado con una amplia representación institucional y profesional, incluyendo al propio Vieites, representantes de la Xunta de Galicia, la Delegación del Gobierno, diversas universidades (como Santiago, A Coruña y la Politécnica de Madrid), y la Fundación Pablo VI, demostrando la amplia convocatoria y relevancia del diálogo propuesto por el arzobispado. Si algo ha dejado claro es que la pregunta sobre si la IA «cambia o transciende a la persona» es hoy una prioridad tanto para la fe como para el futuro de la sociedad.








