“Todavía no ha llegado mi hora” (Jn 2,4)
- ¿Para las personas que no creen en Dios será posible reconocer que ha llegado la hora de Dios y de su enviado Jesús?
- ¿Para los creyentes en la divinidad y la humanidad de Jesús qué significa aceptar que en un momento determinado de la vida ha llegado la hora del Señor?
- ¿Qué signos pueden manifestar que ha llegado la hora de Jesucristo en nuestra vida, en nuestra familia, en nuestra comunidad?
- ¿Si ha llegado la hora de Jesús, podemos ofrecer algún compromiso o alguna aportación, por pequeña que sea?
- ¿Qué situaciones concretas pueden colaborar para que nazca o se aumente en nosotros la fe en Jesucristo?
- ¿Se puede decir que nuestra observación de las necesidades humanas puede acelerar la hora de Dios?
- ¿Con quién me identifico yo en la realidad: con los esposos, con los invitados a la boda, con María, con los sirvientes de la casa o con los discípulos de Jesús?







