“Os digo que, si estos se callan, gritarán las piedras” (Lc 19,40)
- Los discípulos alababan a Dios al aclamar a Jesús en su entrada a Jerusalén ¿No se oponen la alabanza a Dios y la aclamación a Jesús?
- ¿Qué puede significar que los discípulos de Jesucristo reconozcan a Jesús como el Mesías enviado por Dios?
- ¿Por qué se trata de acallar también hoy a los que reconocen y manifiestan que Jesús es el Salvador?
- ¿Pero no ocurre también que los mismos discípulos hayan decidido en este tiempo no manifestar en público su fe?
- ¿No es exagerada la frase de Jesús al decir que si no lo aclaman sus discípulos gritarán las piedras?
- ¿Qué puede significar en esta sociedad esa afirmación de que las piedras reconocerán a Jesús como el Mesías?
- ¿No tendré yo que arrepentirme de no haber reconocido en público la dignidad y la misión de Jesús?







