Desde hace muchos años tengo la dicha de impartir, cada mes de agosto, los Ejercicios Espirituales a la luz del Corazón de Cristo. Esta experiencia ha sido una de las gracias más grandes de mi vida y de mi ministerio, estrechamente unida a mi vocación: dar a conocer el Amor del Corazón de Jesús con la vida y con la palabra.
Los Ejercicios Espirituales, tal como los presentó San Ignacio de Loyola —aprobados, impulsados y vividos por Papas, santos y por toda la Iglesia— son un camino poderoso de conversión y encuentro con Cristo. Vivirlos desde el Corazón de Jesús es adentrarse en el misterio del Amor redentor que transforma, sana y fortalece.
Este mes ignaciano en Toledo incorpora tres características principales que hacen posible la participación de un número mayor de personas, sin perder la profundidad ni el rigor espiritual.
A lo largo de los años, cientos de participantes, sacerdotes, consagrados y laicos han manifestado que esta experiencia ha sido una de las más importantes de sus vidas.
- Abierto a todos: sacerdotes, vida consagrada y laicos. Aunque esto no es novedad, es importante subrayarlo: puede participar todo el Pueblo de Dios. Está especialmente recomendado para quienes ya han vivido experiencias previas de ejercicios o retiros espirituales breves, y sienten ahora la llamada a realizar un mes completo, en silencio y con la profundidad que propone san Ignacio de Loyola.
Para quienes hacen el mes completo, las plazas son limitadas (no más de 20 personas), ya que se requiere un acompañamiento personal cercano que asegure el fruto espiritual de cada etapa del proceso, conforme al método y espíritu ignaciano. - Posibilidad de hacerlo por semanas. Conscientes de que muchos no pueden dedicar todo el mes, se ofrece la posibilidad de vivir los Ejercicios por semanas. Así, quienes no puedan hacer el retiro completo del 31 de julio al 25 de agosto, podrán realizar una, dos o más semanas, incluso en distintos veranos, hasta completar el mes.
A cada participante se le entrega el libro «Mes ignaciano a la luz del Corazón de Cristo», lo que facilita retomar el proceso espiritual en el punto en que lo dejó. Esta flexibilidad busca abrir puertas sin perder profundidad, permitiendo una experiencia adaptada a la disponibilidad de cada uno. - Un único director espiritual: el Arzobispo de Toledo. Tanto los que hacen el mes completo como los que participan por semanas cuentan con mi acompañamiento espiritual, ya que dirijo personalmente los Ejercicios. Además, cada semana se incorpora la colaboración de diferentes sacerdotes que ayudan a la atención personal de los participantes, confesiones o si se desea consultar lo que se necesite.
Quienes hacen el mes completo mantienen un seguimiento más frecuente conmigo, lo que permite evaluar con detalle el progreso espiritual de cada uno. Esta guía personal es parte esencial del camino de conversión que propone el método ignaciano.
La Casa de Ejercicios «El Buen Pastor», de Toledo, ofrece el ambiente, el silencio, los espacios y los servicios necesarios para vivir esta experiencia profunda de Dios. Está todo cuidadosamente preparado para que los Ejercicios sean verdaderamente un encuentro transformador con el Corazón de Cristo, que marque para siempre nuestra vida espiritual.
Invito a todos, según sus posibilidades, a participar en este mes de Ejercicios Espirituales. Es una oportunidad de gracia que el Corazón de Jesús nos ofrece para renovar nuestro amor, nuestra vocación y nuestra vida cristiana.
Apuntaros para no perderse el mes Ignaciano a la luz del Corazón de Jesús, bien seguido o por etapas, o semanas. Siempre tratando más de facilitar que de dificultar esta experiencia que marca la vid







