En entrevista con los medios vaticanos, la subsecretaria del Sínodo afirma que cada Iglesia local debe ahora concretar todo el camino recorrido y recogido en el Documento Final, que el papa Francisco lo incorporó al magisterio ordinario de la Iglesia
Tras la publicación de Pistas para la implementación del Sínodo, a subsecretaria del Sínodo, Nathalie Becquart, ha señalado, en una entrevista con los medios de la Santa Sede, que lo que está viviendo la Iglesia hoy «responde directamente a la visión del Vaticano II». «Sinodalidad es simplemente continuar su recepción. No se ha implementado del todo, y esto es parte de ese proceso», ha agregado.
También ha constatado que «el papa León XIV ha reafirmado el deseo de ser una Iglesia sinodal». Ha contado, en este sentido, que, cuando era obispo en Perú, organizó la fase de escucha en su diócesis, en las reuniones continentales y en la redacción del instrumentum laboris.
«Tiene un estilo muy similar al del papa Francisco: escucha, espiritualidad profunda, cercanía con el pueblo. Ejercita el ministerio petrino de forma sinodal. Cuando falleció el Papa Francisco, fue conmovedor ver la cantidad y diversidad de personas que vinieron a despedirlo: pobres, niños, personas con discapacidad, líderes religiosos. Lo mismo ocurrió en la elección del Papa León: la gente sintió esa conexión inmediata», ha añadido.
En la entrevista, la religiosa explica que el proceso de implementación durará tres años, tal y como dejó establecido el papa Francisco. Durante este tiempo, habrá pasos concretos que culminarán en 2028 con jornadas nacionales, continentales y la definitiva Asamblea eclesial.
«Desde los primeros siglos, la Iglesia ha caminado así. Ahora redescubrimos este modo, subrayando que todos somos bautizados y, como Pueblo de Dios, llamados a llevar la misión juntos. Cada uno con su vocación, carisma o ministerio. La sinodalidad también implica ecumenismo, diálogo interreligioso, atención a los pobres y marginados, y una Iglesia abierta a todos para anunciar el Evangelio», ha indicado.
Respuestas concretas
De las Pistas, Becquart ha explicado que responde a preguntas concretas. Por ejemplo, apoya la implementación del Sínodo a nivel local y promueve el intercambio de dones, un concepto clave: «Cada Iglesia local tiene su camino, pero no debe caminar sola. Este documento subraya que no puede haber conversión sinodal en solitario. Por eso enfatiza el papel de las Iglesias locales, pero también el diálogo entre ellas».
Así, ha destacado que la primera tarea para todos es la lectura del Documento Final del Sínodo, algo a lo que ayuda el texto recién publicado. Y subraya la necesidad de que, aunque el obispo sea el responsable, tenga un equipo sinodal que trabaje con él.
«Pero todos los bautizados están llamados a ser protagonistas. En sus parroquias, movimientos, comunidades. También deben implicarse escuelas, universidades católicas, ministerios juveniles, Cáritas, comunidades religiosas… toda la diversidad eclesial», ha concluido.








