«TÚ ERES NUESTRO PADRE». Música: «Pueblo de reyes», de L. Deiss
Cf Is 63, 16-17; 64, 3; San Juan Pablo II, Homilía 29-11-1981
Tú, oh Dios nuestro, / eres nuestro Padre, / y nuestro Redentor / tu Nombre es. / En ti yo_esperaré.
O bien:
Dios Padre nuestro, / ni se_oyó ni viose / Dios sino tú_en hacer / tanto favor / a quien en ti_esperó.
- Necesario,_al vivir el Adviento,_es renazca / la gran fe que_Isaías demuestra_al decir: «Oh Señor, / Padre nuestro_eres y Redentor desde siempre; / pues ¿por qué dejas endurecérsenos el corazón?».
- Quien el mal nota_en sí, añadir debe presto: / «Padre nuestro_eres», y su lamento: «¿Por qué, oh Señor, / dejas que yo me pierda?»_es creador, y le_adquiere / una fuerza de transformación; se_hace, pues, conversión.
- Quien profesa_ante Dios: «Oh Dios, tú_eres mi Padre», / no tendrá depresión por su mal ni desesperación; / que,_aceptando_a Dios como su Padre, le_acoge / como_Amor que perdona_y que sana. ¡Fiel es Dios Amor!







