The Chosen es una serie de televisión – o mejor dicho, de plataformas- que empezó su primera temporada financiada a través de crowfunding, un sistema de donaciones por internet. El actor protagonista, Jonathan Roumie cuenta que se sumó al proyecto sin saber si quiera si reunirían el dinero suficiente para sacarlo adelante. Cinco temporadas después, el éxito cosechado les ha llevado a presentar esta última temporada con una promoción propia de cualquier gran producción de Hollywood. Roumie ha visitado los platós de los programas de mayor audiencia en Estados Unidos, y el martes, él y otros miembros del elenco recalaron en Madrid para la Premiere europea. Colapsaron la plaza de Callao con su presencia en el photocall, por el que pasaron rostros conocidos y anónimos de toda edad y condición social.
¿Cómo se explica el éxito de una serie que narra la vida pública de Jesús de Nazaret? El martes pude participar en las entrevistas con los actores que interpretan a Jesús, a Pedro y a la virgen María. Y aunque no se lo pregunté directamente, me dieron varias claves. Por un lado, Roumie hablando de su camino de fe decía, ojalá que todos los espectadores puedan tener un encuentro así. Se refería a un encuentro con Cristo encarnado, como lo tuvieron los apóstoles. Por otro lado, Shahar Isaac, que interpreta a Pedro, explicaba que el Pedro, piedra sobre la que se edifica la Iglesia, le quedaba muy lejos, muy inalcanzable, pero que entender a Pedro como humano era asequible. Un humano frágil que vivía de una relación cotidiana con otro humano que a la vez era divino.
Y ¿quién no quiere tocar el rostro de Dios con las manos? ¿vivir con él en una relación de amistad cotidiana? Jonathan Roumie no es Jesús, es un actor neoyorkino del siglo XXI. Pero sí ha conocido a Jesús y le ha seguido y le ha tocado en rostros humanos perfectamente imperfectos.





