“Este es el rey de los judíos” (Lc 23,38)
1. En la mayor parte del mundo se ignora qué es un rey o se denigra su misma figura. ¿Cómo se puede atribuir este titulo a Jesús?
2. Por otra parte, nombrar a Jesús como rey de los judíos ¿no puede causar el rechazo de quienes denuncian hoy a ese pueblo?
3. Jesús afirma ante Pilato que es el rey de la verdad. ¿Pero no se desprecia hoy la verdad difundiendo la mentira o generando corrupción?
4. ¿Se podrían al menos establecer algunos valores fundamentales para pertenecer al reino de Jesucristo?
5. Afirmar que Jesús es rey ¿no parecerá reservar su realeza solamente a los cristianos o tal vez a los católicos?
6. Y aun para estos, confesar a Jesús como rey ¿determina la asunción de un comportamiento digno del Reino que él anunciaba?
7. ¿Y yo en qué pienso en realidad cuando pido al Padre celestial que venga a nosotros su Reino?







