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60 años del Camino Neocatecumenal, «una llamada del Espíritu para la evangelización»

En un mensaje, el Papa subraya que la misión evangelizadora es tarea fundamental de toda la Iglesia

La catedral de la Almudena acogió el pasado sábado, 30 de mayo, una Eucaristía de acción de gracias por los 60 años del Camino Neocatecumenal. Una celebración, presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, en la que participaron más de 6.500 integrantes de este itinerario de iniciación cristiana que pusieron en marcha Kiko Argüello y Carmen Hernández.

La celebración culminó con una sorpresa, con una carta de León XIV, recibida a través del cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, en la que el Pontífice recuerda que «la misión evangelizadora es tarea fundamental de toda la Iglesia», que, «buscando la unidad, se esfuerza por llevar a todos el don de la salvación».

«Que esta convicción sea una motivación para asumir esta labor misionera en favor de los hijos amados de Dios», afirma el Pontífice.

También se recibió una carta del cardenal Kevin Farrel, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. En el texto, reconoce que el Camino Neocatecumenal es «uno de los ejemplos luminosos de vida cristiana y de renovación espiritual» que España ha regalado a la Iglesia.

Así, reconoce que de estos 60 años «han surgido muchos frutos». Y citó algunos: «El acercamiento de muchas personas a la fe y a la Iglesia, innumerables conversiones, el nacimiento de familias cristianas, vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa, y la actividad misionera en numerosos países del mundo».

Así, lanza una invitación a todos los miembros de esta realidad eclesial: «Vivan su carisma con renovado impulso y creatividad, interpretando las necesidades espirituales de los hombres y las mujeres de hoy, llevándoles el tesoro siempre actual de la fe y de la tradición eclesial, como hicieron los iniciadores hace 60 años».

En los lugares que el mundo apenas mira

En su homilía, el cardenal Cobo definió al Camino Neocatecumenal como una experiencia de anuncio de Jesucristo que sale al encuentro de cada persona, especialmente, de quien se siente olvidada, «una llamada del Espíritu para la evangelización de toda la Iglesia». «No es casualidad que surgiera entre las chabolas Palomeras Altas: Dios suele sembrar sus obras más fecundas en los lugares que el mundo apenas mira», añadió.

También dijo que Dios pide respetar «exquisitamente el camino, la libertad y la conciencia de cada persona», porque es «el núcleo más secreto y el sagrario del hombre en el que está solo con Dios». «Nadie tiene derecho a suplir la conciencia de nadie, ni a impostar la voz de Dios con la suya propia», sentenció.

Con todo, agradeció al Camino Neocatecumenal «su caminar evangelizador»: «Damos gracias a Dios con vosotros, de modo particular por la evangelización de las familias y a cuantos os habéis dejado tocar por el anuncio de la belleza del Evangelio».

Al inicio de la Eucaristía, Kiko Argüello, que estuvo acompañado por los otros dos miembros del equipo internacional —Ascensión Romero y el padre Mario Pezzi—. Tras hacer memoria de estas décadas, Argüello afirmó que «en el Camino no hacemos nada sin el Papa ni los obispos». «Si se ha extendido tan portentosamente, ha sido por el apoyo de todos los Papas, que lo han considerado como un don del Espíritu Santo para el bien de la Iglesia», subrayó.

También dijo que es uno de los frutos del Concilio Vaticano II y que no se realizó con ideas preconcebidas, sino con hechos «en los que Dios ha ido actuando y hemos podido dar testimonio de que Dios está vivo en su Iglesia».

Asimismo, recordó que este martes, 2 de junio, se cierra la fase diocesana del proceso de canonización de Carmen Hernández.

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