El Papa se hace presente a través del nuncio Piero Pioppo en el acto de apertura de este aniversario, que convertirá al templo en un espacio de encuentro espiritual, cultural y ciudadanos durante los próximos dos años
Fe, historia y cultura conjugaron perfectamente el pregón del VIII Centenario de la Catedral de Toledo, evento que da el pistoletazo de salida a las celebraciones de este aniversario y en el que se hizo presente el papa León XIV a través de un mensaje que leyó su representante en España, el nuncio, Piero Pioppo.
«Deseo que este año 2026 y, especialmente, el año jubilar de la catedral sea un tiempo de gracia, perdón y misericordia; un año de gratitud por lo que la Iglesia que peregrina en Toledo ha dado a la historia de España, a Europa y a Hispanoamérica», remarcó el Papa.
De hecho, el Pontífice subrayó que durante este tiempo la catedral mostrará «el rico patrimonio espiritual de esta Iglesia particular y su proyección a un futuro lleno de esperanza». Citó, en concreto, el valor de la liturgia hispano-mozárabe, o el hecho de haber custodiado y defendido la fe y la comunión con la sede de Pedro durante siglo. También puso en valor la labor caritativa y social que realiza la catedral de Toledo, «siendo sensible a las nuevas pobrezas que hoy afloran en nuestra sociedad».
«En este tiempo de gracia y renovación para la Iglesia que peregrina en Toledo os acompaño con mi oración. Que el Señor y su Santa Madre, la Virgen del Sagrario, vuestra Patrona, os protejan siempre. Con afecto, os imparto mi bendición», concluye el texto del Pontífice.
Tras su lectura, Pioppo entregó el mensaje al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, que, en su intervención, invitó a «volver a mirar la catedral con profundidad y sentido».
Al acto asistieron, además del arzobispo primado y del nuncio, el obispo auxiliar de Toledo, César García Magán; la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón; y el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez Romo.
Durante el acto, conducido por la periodista María Ángeles Fernández, el sacerdote Valentín Aparicio, conocido en redes sociales como «Cura de Toledo», ha hecho un recorrido por las razones por las cuales este acontecimiento es una oportunidad para dejarse abrazar por Dios. Lo hizo a través de figuras como Paul Claudel o Edith Stein. Además, trajo el saludo en vídeo de numerosos influencers, como Abel de Jesús o Casilda Finat, entre otros.








