«La familia cristiana es llamada a ser testigo de esta misericordia divina, que no se cansa de perdonar y de renovar todas las cosas», afirman
Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida defienden la necesidad de recordad que la familia «es la comunidad que une persona y sociedad». Lo hacen en su mensaje con motivo de la Jornada de la Sagrada Familia, incluido en los materiales elaborados para la ocasión.
«La propuesta cristiana muestra la familia como lugar de encuentro y apertura, donde se vive la reciprocidad, el amor y la fecundidad. En ella, la persona no solo se forma como individuo, sino también como miembro de una comunidad que camina hacia Dios y hacia los demás», explican.
Con motivo del año jubilar, subrayan que este año especial es «una invitación a fortalecer los lazos de amor en nuestras relaciones y a reconocer la dignidad de cada persona, especialmente en un momento en que las dinámicas sociales pueden llevar a la división y al desencuentro».
«La familia cristiana es llamada a ser testigo de esta misericordia divina, que no se cansa de perdonar y de renovar todas las cosas. En este tiempo de gracia, es fundamental que nos esforcemos por restaurar la confianza y el respeto mutuo, comenzando por el seno del hogar», subrayan.
Además, dedican unas palabras a las familias que viven dificultades, a las que sufren enfermedad, la pérdida de seres queridos, la pobreza o la incomprensión. «¡No perdamos la esperanza! El Señor camina nuestro lado y renueva su promesa de vida abundante», explican.








