Con la presencia de más de 20 obispos y 150 cohermanos se celebró el jubileo de la Congregación fundada por San Vicente de Paúl
El Obispo Auxiliar de París, Mons. Emmanuel Tois, presidió la solemne concelebración eucarística que marcó el cierre de las celebraciones en París por el IV centenario de la fundación de la Congregación de la Misión, instituida por San Vicente de Paúl en 1625. Concelebraron con el obispo más de 20 arzobispos y obispos, y 150 misioneros vicencianos provenientes de distintos países.
«Ha sido un tiempo de gracia. Este aniversario no es solo memoria, es impulso. Nos recuerda quiénes somos y hacia dónde queremos seguir caminando», expresó Tomaž Mavrič, CM, Superior General de la Congregación, al final de la Misa.
La celebración conclusiva fue precedida por tres días de preparación: una jornada de formación para los cohermanos obispos que concluyó con la celebración de las Vísperas en la Catedral de Notre Dame de París; la celebración eucarística en la Capilla de la Rue du Bac, lugar de las apariciones de la Virgen María a Catalina Labouré, al término de la cual el relicario con el corazón de San Vicente fue trasladado en procesión hasta la Casa Madre de los Misioneros Vicencianos en la Rue de Sèvres; un día en Gannes-Folleville, lugar de la primera predicación de la Misión, donde los Misioneros celebraron la Eucaristía y el Rito de la Penitencia en el sitio donde Vicente de Paúl habló a la gente pobre del campo sobre la Confesión general; y una jornada de formación en la que los Misioneros reflexionaron sobre la importancia de revitalizar el carisma y la espiritualidad vicenciana en el contexto actual.
El recuerdo al Papa Francisco
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue el recuerdo al Papa Francisco quien en diciembre pasado envió un mensaje al Superior General de la Congregación, Padre Tomaž Mavrič, CM, en el que expresó su cercanía con la familia vicenciana y su deseo de que este aniversario sea una oportunidad para renovar el compromiso misionero.
«Rezo para que este significativo aniversario sea una ocasión de gran alegría y de renovada fidelidad a la concepción del discipulado misionero, fundado en la imitación del amor preferencial de Cristo por los pobres», les había dicho el Santo Padre en una carta que hoy resuena en los casi tres mil miembros de la Congregación de la Misión, que continúan evangelizando y sirviendo a los más pobres en 100 países.
Sobre este punto, el padre Tomaž Mavrič —quien, al igual que el Papa Francisco, tiene nacionalidad argentina— afirmó que la Congregación de la Misión «vive el legado del Papa Francisco con profundo agradecimiento y un compromiso renovado Su vida y ministerio han sido una fuente constante de inspiración, especialmente para quienes seguimos las huellas de San Vicente de Paúl. En su carta de aniversario y a lo largo de todo su pontificado, el Santo Padre nos ha recordado con claridad que los pobres deben estar siempre en el centro de la vida cristiana».








