Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Argüello y la propuesta de la Iglesia para un mundo en guerra y democracias en crisis

«La Iglesia no ha de tener complejos a la hora de ofrecer referencias éticas para la democracia», ha subrayado el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid en un encuentro informativo organizado por La Razón

Con su habitual verbo, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, desplegó en un encuentro informativo organizado por el diario La Razón la propuesta de la Iglesia para este momento de la historia, donde «aparece con fuerza el misterio del mal y la muerte» y las democracias están en crisis. Su respuesta es la esperanza que brota de Cristo y de la certeza de que el mal ni la muerte tienen la última palabra.

El también arzobispo de Valladolid extendió su propuesta en tres vías. En primer lugar se centró en la concepción cristiana de la persona: «Vivimos un tiempo para afirmar con radicalidad la ditnidad de lo humano, de la vida, de las relaciones, de la razón, de la libertad, del afecto, la interrelación entre razón, libertad, afecto, capacidad de decidir como un asunto central en la plaza pública».

En segundo lugar, la presencia de la Iglesia en medio de la sociedad, que tiene dos derivadas. Una primera sobre cómo se sitú la Iglesia ante una población que estaba ligada a ella de forma natural y que ahora aparece distanciada. Y en segundo lugar, qué propuesta hacer en una época en la que se escribe continuamente sobre la crisis de las democracias.

En este sentido, ha explicado que la Iglesia quiere reavivar la conciencia social y contribuir a «hacer pubelo, demos, amistad social y, así, «ofrece al poder referencias éticas que la democracia no se da a sí misma». «La Iglesia no ha de tener complejos a la hora de ofrecer referencias éticas para la democracia».

La tercera y última vía de la propuesta cristiana, según Argüello, tiene que ver con el diálogo entre historia y vida eterna, con el latido que anhela plenitud de las personas. En este sentido, dijo que aunque la plenitud no se dará en la tierra, sí puede haber germinaciones que rompan cadenas.

Así, puso el foco en los empobrecidos, «donde se quiebra el plan de Dios», y concluyó con una reflexión: «Algo no va bien cuando millones de personas no comen cada día; algo no va bien cuando hay personas que no tienen techo; algo no va bien cuando la solución de los problemas parece que solo pueda darse por la vía de la guerra; algo no va bien cuando en una sociedad como la nuestra mucho jóvenes desorientados pero buscadores están haciendo que en España el consumo de drogas sea exrtaordinariamente preocupante. Algo no va bien. Y es precismamente ahí cómo nuestra presencia en la historia ha de poner su acento».

A la intervención inicial siguió un coloquio moderado por el director de La Razón, Francisco Marhuenda, con las preguntas de distintos medios de comunicación: Menchu Lapeña (Antena 3), Francisco Paniagua (Onda Cero), Ángela Vera (La Sexta) y José Beltrán (Vida Nueva y La Razón).

Argüello respondió primero sobre la situación internacional y una nueva guerra, la que se libra en Irán. Puso dos cuestiones sobre la mesa: el uso de la fuerza y la legalidad internacional. Sobre esta última dijo que se habla mucho de ella pero que tiene «poco peso». En este contexto, ha dicho que «sería preocupante» que el único proyecto de regeneración de la UE fuese el del rearme.

También habló sobre el posible regreso a España del rey Juan Carlos: «Tiene derecho a fijar su residencia con todos los derechos y deberes de un ciudadano español».

Preguntado por la posición de la Iglesia en materia migratoria y cómo esa postura genera rechazo incluso entre los propios católicos, el arzobispo de Valladolid ha dicho hay un gran desafío en el ámbito de la vocación laical. Dijo que hay muchos católicos que lo son en el templo en los días marcados en rojo, pero que luego en su vida social asume «criterios mundanos».

Argüello defendió la ILP, pero también una alianza social para la esperanza, que tenga como eje principal la natalidad, en un momento, dijo, en el que cada año fallecen 100.000 personas más de las que nacen.

El aborto es una cuestión de razón

En esta línea, el presidente de la CEE ha recalcado que el debate sobre el aborto es una cuestión de razón, porque, científicamente, está demostrado, explicó, que lo que hay en el seno de una mujer desde el momento de la concepción es una vida distinta.

«No es una cuestión de cristianos o no cristianos, sino de personas que se abran a cuestiones de razón y ciencia o de fanáticos ideológicos que, desde su fanatismo, mantiene una posición insostenible científicamente», ha agregado.

Las ideologías y el cristianismo

Asimimso, volvió a la polémica generada en torno a las palabras del papa León XIV durante la reunión que mantuvo con la Comisión Ejecutiva de la CEE el pasado mes de noviembre, en la que planteó los riesgos ideológicos en la encarnación de la fe. Y reiteró, como hizo la propia Conferencia Episcopal en una nota, sin citar a ningún grupo político.

En este sentido, Argüello hizo memoria de cómo a lo largo del último siglo distintas ideologías —las teologías de la descolonización, de la prosperidad, de la liberación, feministas…— se han introducido en el ámbito de la fe. En este contexto, dejó una frase contundente: «La vuelta a un modelo de cristiandad pone en riesgo el cristianismo».

Finalmente, tocó el tema de los abusos a menores para reivindicar el trabajo ya realizado por la Iglesia: «La respuesta de la Iglesia ha podido ser lenta y tardía, pero todavía estamos esperando la respuesta de otros sectores».

Sobre la visita del papa León XVI a España, expresó un deseo: «Espero que regale a la sociedad española un anuncio de confianza».


This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now