El sacerdote, secretario personal de León XIV, repasa en una entrevista su relación con el pontífice, los detalles de su día a día en el Vaticano y las claves de su próximo viaje a España.
Desde mayo de 2025, Edgard Iván Rimaycuna Inga (Chiclayo, 1989), especialista en Sagrada Escritura, desempeña la tarea de secretario personal del Pontífice, una responsabilidad que, según confiesa, asume «sin presión» y desde una profunda sensibilidad hacia el cuidado humano del Santo Padre.
Relación forjada en Perú
La trayectoria del P. Rimaycuna está unida de manera indiscutible a la del propio Robert Francis Prevost, hoy papa León XIV. Ordenado sacerdote en 2014 tras formarse en el Seminario Mayor de Chiclayo, su vocación y vida académica fueron acompañadas muy de cerca por el entonces obispo Prevost, quien le impulsó a especializarse en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma.
Tras varios años de servicio parroquial en su diócesis natal, en 2024 Prevost le pidió que se trasladara a la capital italiana como colaborador suyo. La posterior elección de León XIV no hizo más que confirmar un recorrido de confianza y cercanía que hoy sitúa al sacerdote en el corazón mismo del servicio a la Iglesia universal, compartiendo con el Papa desde las gestiones diarias en el Vaticano hasta momentos de distensión, como sus partidas de tenis en Castel Gandolfo.
León en las distancias cortas
En una reciente entrevista concedida a los agustinos, el secretario personal desveló algunos de los rasgos que definen el carácter del Pontífice en la intimidad. Lejos de haber cambiado por el peso de la posición, Rimaycuna asegura que el Papa sigue siendo la misma persona que conoció hace años, un hombre «prudente, sereno y con mucha capacidad de escucha».
«No es un hombre de decisiones inmediatas», precisa, destacando que el Papa siempre busca contrastar todas las opiniones posibles y que se muestra «muy preocupado por la unidad» y por «tender puentes». Además, subraya la sensibilidad de León XIV ante la «herida del mundo» y los conflictos actuales. «Siempre trabaja por la paz».
Dentro de esta intensa rutina, la misión del secretario va más allá de la compleja tarea de organizar y gestionar la agenda pontificia o acompañarle en la vida familiar. El P. Edgard lo define con una vocación de cuidado. Su cometido principal es «proteger al papa León XIV de las cargas laborales, para que pueda tener tiempo para orar y descansar para continuar con la misión que le ha encomendado el Señor».
Viaje a España
Por otra parte, Rimaycuna aprovechó la ocasión para expresar su profunda gratitud hacia los religiosos agustinos y a todo el personal y voluntarios involucrados en la compleja organización de la próxima visita de León a España, y reconoció su esfuerzo «como signo de amor al Papa, a la Iglesia, al Señor».
Con la mirada puesta en esta cita, el P. Rimaycuna compartió sus deseos y horizontes para el país anfitrión, y señalço que espera que la visita deje «una España más católica, más cristiana, más unida al Señor».








