El Pontífice, que está trabajando desde el hospital, ha respondido al director del Corriere della Sera con una carta en la que pide un llamamiento a la paz y el desarme
La actividad del Vaticano no cesa pese a la enfermedad de Francisco, que en la medida de sus posibilidades, sigue trabajando desde su habitación del Policlínico Gemelli. La Casa Real británica ha comunicado que el 8 de abril, sus majestades los reyes visitarán al papa Francisco para celebrar con él el Jubileo, una visita que marcará «un paso significativo en las relaciones entre la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra». Durante la audiencia hablarán del cuidado de la creación y de su compromiso con el cuidado de la casa común.
Los reyes visitarán también la Basílica de san Pablo Extramuros, un lugar de reconciliación, ecumenismo y relación entre distintos credos cristianos, así como a los seminaristas británicos y de toda la Commonwealth y a las Hermanas Católicas de la Unión Internacional de Superioras Generales, que trabajan para promocionar la educación de la mujer.
En estos días, Francisco ha contestado a la carta que recibió de Luciano Fontana, director del Corriere della Sera. Además de agradecer su cercanía, ha aprovechado para reiterar que la fragilidad humana que está viviendo se da más cuenta de que la guerra es absurda. Por eso, «tendemos tan a menudo a negar los límites y a rehuir a las personas frágiles y heridas: tienen el poder de cuestionar la dirección que hemos elegido, como individuos y como comunidad».
Francisco le pide, a él y a todos los periodistas, que «sientan la importancia de las palabras» porque «nunca son sólo palabras: son hechos que construyen entornos humanos. Pueden conectar o dividir, servir a la verdad o servirse de ella. Debemos desarmar las palabras para desarmar las mentes y desarmar la Tierra».








