O_Lumen ha acogido el aniversario, en un encuentro que ha mezclado el homenaje a los misioneros, con el mundo de la cultura, el arte y la predicación
Corría el año 1966 cuando fray Francisco Arias creó en Madrid «Selvas Amazónicas», un Secretariado de Misiones, con la intención de apoyar la labor de los misioneros dominicos de la Provincia de España en Perú. Hoy, Misioneros Dominicos – Selvas Amazónicas tiene presencia en 6 países distintos de América y África. 60 años después de aquella fundación, han celebrado en el Espacio O_Lumen un encuentro para homenajear todas las vidas entregadas a la evangelización en todo este tiempo. Fr. Carlos Díez, delegado provincial de la organización, ha asegurado que «la misión no es solo una tarea, sino una forma de vida», y ha presentado el acto como un recorrido por distintas expresiones de la vida dominicana.
En la apertura del encuentro, el prior provincial de la Provincia de Hispania, fray Javier Carballo, ha puesto de manifiesto que «uno de los principales rasgos del Espíritu es impulsarnos a la misión, proyectarnos al mundo entero», especialmente a las fronteras, tanto las físicas como las existenciales. Ha recordado también que la Iglesia se enriquece constantemente con la aportación de otras culturas y que uno, y en particular los misioneros, siempre recibe mucho más de lo que da.
Caminar juntos
El encuentro ha continuado con el testimonio de Fr. Pedro Rey, misionero que ha estado décadas dando la vida al servicio de la evangelización. Ha confesado que, al principio, cuando comenzó su camino, estaba convencido que iba a llegar a la misión a enseñar. Pronto se dio cuenta que aquello era un error, que las cosas no eran como se las había imaginado.
Ha admitido que se dio cuenta rápidamente que el proyecto de Jesús no cabía en fórmulas ni doctrinas, sino que «era un proyecto de vida compartida». La misión, ha señalado, es «caminar juntos, en lo bueno y lo malo, enriqueciéndonos mutuamente». Ha querido destacar también que para evangelizar, para predicar en territorios de misión, es imprescindible acoger y asimilar la verdad del otro, entenderlo como objeto de admiración.
Pintura, poesía y música
El acto ha incluido, además, varios momentos de encuentro con el mundo del arte y la cultura. Fray Félix Hernández, pintor y profesor de teología, ha comentado «La vocación de San Mateo», de Caravaggio. Ha asegurado, a raíz de la obra, que la misión es «una irrupción de Dios en nuestra vida, que nos sale al encuentro y cruza el umbral de nuestro mundo herido».
Por otra parte, el teólogo y poeta fray Antonio Praena, ha recitado varios de sus poemas, poniendo siempre en el centro la Misión. Y fray Germán Pravia, músico y maestro de estudiantes, ha querido relacionar la música con la labor que llevan a cabo los misioneros con una canción compuesta especialmente para la ocasión.
El broche final lo ha puesto fray Marcos García, misionero digital, que ha puesto al público de pie y ha presentado la misión como un conjunto de ingredientes para recrear la receta perfecta: el Evangelio.








