El doctor en Teología Dogmática, que tomó posesión el 27 de marzo, es el primer no jesuita que accede a este cargo
Ángel Cordovilla ya es el decano de las facultades de Teología y Derecho Canónico de la Universidad Pontificia Comillas. El jueves 27 de marzo tomó posesión, convirtiéndose así en el primer decano no jesuita de la citada facultad. Una realidad que, como confiesa en un encuentro con periodistas en el que estuvo presente ECCLESIA, la vive con normalidad. De hecho, dice que es una expresión de los signos de los tiempos.
Cordovilla, doctor en Teología Dogmática, profundiza en su reflexión: «Los jesuitas ya no tienen tanta gente para liderar las instituciones por la escasez de vocaciones. Pero también es cierto que a la Compañía de Jesús siempre le ha interesado más la misión que el poder. Entonces, eso hace que los que compartimos misión con ellos, y en el ámbito del apostolado intelectual me sitúo yo, también compartamos cargos y autoridad».
Identificado con la misión de la Compañía de Jesús
El nuevo decano explica que aunque él no pertenezca a la Compañía de Jesús, sí está muy identificado con su misión y con los valores que tanto desde la propia universidad como desde las facultades viven y quieren transmitir.
En este sentido, cree que su misión ahora será la de dar continuidad a la fecundidad de estas instituciones: «Lo primero que tengo que hacer es acoger lo que me entregan y luego intentar mejorarlo. Mi tarea fundamental está orientada a tener y garantizar un número adecuado de alumnos para ser facultad y, a la vez, mantener, consolidar y hacer crecer a un número de profesores que estén dedicados a esta tarea e identificado con Comillas».
Sobre este último punto, Cordovilla señala que una primera tarea será la de llevar a cabo el relevo generacional entre el profesorado, así como fortalecer la relación con el resto de la universidad, las otras facultades de Teología jesuitas y el resto de la Iglesia que camina en España.
Un déficit en las facultades
En su opinión, uno de los grandes retos de las facultades de Teología en nuestro país es la investigación. Subraya que a nivel de divulgación y transferencia de conocimiento, como en el ámbito de la docencia, la salud es muy buena. No sucede lo mismo en materia de investigación: «Tenemos un déficit en las facultades de Teología en España: la investigación y la capacidad de generar un pensamiento propio. Es un trabajo de medio y largo alcance y requiere una vida de corte más monástico».
En estas circunstancias, continúa, «la teología es irrelevante en el diálogo con las ciencias actuales», porque, en su opinión, «no hay capacidad de generar un pensamiento propio que sea significativo para los otros». Además, añade una crítica a las ciencias modernas, que reducen la teología «a una fe muy infantil». Y recalca: «Entonces, el apostolado intelectual es hoy frágil».
En la conversación, añade que sería «un divorcio mortal» separar la reflexión teológica de la vida pastoral. Hacerlo provocaría que ni pastoral ni teología sean profundas. Y defiende los tres acentos del papa Francisco en materia de teología: que esté enraizada en el Pueblo de Dios, que sea contextual y pastoral y sinodal.








