La archidiócesis de Madrid ha dado a conocer en la tarde hoy los detalles de una jornada que marcará un hito en la comunidad católica de la capital de España
La archidiócesis de Madrid ha dado a conocer en la tarde hoy los detalles de una jornada que marcará un hito en la comunidad católica de la capital de España: el papa León XIV presidirá la Santa Misa y la posterior procesión del Corpus Christi el próximo domingo 7 de junio en torno a la emblemática plaza de Cibeles. Este acontecimiento, enmarcado en su viaje apostólico a España que emprenderá del 6 al 12 del próximo mes de junio, convertirá la céntrica plaza madrileña en un gran altar al aire libre a partir de las 10:00 horas de la mañana, momento en que dará comienzo la Eucaristía.
Según se ha comunicado, la celebración ha sido coordinada minuciosamente por la Comisión de Liturgia de la archidiócesis, en colaboración con los organismos responsables de los diferentes actos. Para la ocasión, se instalará un escenario a modo de presbiterio frente a la fachada principal del Palacio de Cibeles. El servicio litúrgico contará con la participación de diáconos, ceremonieros, lectores, intencionistas para la oración universal y oferentes encargados de presentar el pan y el vino.
Tras la comunión, el Santo Padre colocará la Hostia consagrada en la custodia para dar inicio a la procesión. Durante el rito, León XIV incensará el Santísimo Sacramento antes de partir y, al finalizar el recorrido, tras una oración e incienso nuevamente, impartirá la bendición eucarística al pueblo. El recorrido de la procesión tendrá un carácter histórico y se desarrollará íntegramente en el corazón de la capital de España. Según los detalles facilitados por la archidiócesis, la comitiva partirá de la plaza de Cibeles y avanzará por la calle Alcalá en dirección a la Gran Vía.
El punto de retorno se ha fijado a la altura de la iglesia de San José, donde la procesión girará para regresar hacia la plaza de Cibeles utilizando el otro carril de la misma calle. Este itinerario permitirá que el Santo Padre y el Santísimo Sacramento recorran uno de los ejes más emblemáticos de Madrid ante la mirada de los fieles.
La música, así las cosas, cobrará un protagonismo especial gracias a un coro y orquesta de cerca de 400 componentes de diversas realidades eclesiales. Esta formación masiva incluirá a la Orquesta y Coro de la JMJ, así como al Coro de San Juan de Ávila. Asimismo, las voces blancas tendrán una presencia destacada con la participación de la Escolanía del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, la Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz y la Escolanía de la JMJ, todos bajo la dirección del Ministerio de Canto Litúrgico.
Debido a las medidas de seguridad y orden, la participación en la comitiva procesional será más reducida que en ediciones habituales del Corpus de Madrid. El cortejo estará compuesto por niños de primera comunión, laicos, miembros de la vida consagrada, presbíteros y el colegio cardenalicio y episcopal, quienes caminarán en filas por los extremos de la calle.
Para asegurar que la comunión llegue a la multitud de fieles, se ha diseñado un plan estratégico que incluye el uso de 2.300 píxides, cada una con 200 hostias consagradas. Mientras que los sacerdotes concelebrantes distribuirán la comunión a los asistentes cercanos a la plaza, un total de 2.300 ministros extraordinarios se encargarán de las zonas más alejadas. Estos ministros estarán apoyados por voluntarios que, en el momento en que el Papa comulgue, abrirán paraguas blancos para señalizar los puntos de distribución.
Como parte de la organización, se han designado seis «iglesias eucarísticas» estratégicamente situadas en los alrededores del evento: la parroquia de San José, la basílica de Jesús de Medinaceli, San Jerónimo el Real, San Manuel y San Benito, Santa Bárbara y el Centro Cultural de la Villa. En estos templos, se celebrará Misa esa misma mañana para consagrar las hostias con la ayuda de los ministros que luego las distribuirán. Además, estas iglesias permanecerán abiertas hasta las 14:00 horas para facilitar la comunión a quienes no pudieron recibirla durante el acto o para aquellas personas que tengan alguna necesidad especial.








