La directora de Comunicación de la diócesis de Ávila presenta en Madrid su libro Atrincherados: una pandemia que nos cambió la vida
Con la emoción a flor de piel, rodeada de amigos y con alguna que otra sorpresa, Auxi Rueda, responsable de comunicación de la diócesis de Ávila, presentó este miércoles en Madrid su primer libro Atrincherados: una pandemia que nos cambió la vida.
Un libro que es, como ya escribió en ECCLESIA la autora, «un diario muy personal, una memoria viva de esos meses de aislamiento». También «una manera de acercarnos a comprobar aquel esfuerzo ímprobo de las personas, de las familias, y también de la Iglesia, para cuidarnos, para cuidar a los demás, y para hacer frente al dolor y el sufrimiento». Y, sobre todo, una memoria que dejar en herencia a sus hijas.
Durante la puesta de largo del libro en Madrid, en el Auditorio del Banco Sabadell, Rueda reivindicó la contribución de la Iglesia a superar aquella situación de crisis. «La imagen de la Iglesia salió reforzada», dijo.
Aunque, continuó, la contribución y entrega de los sacerdotes no ha sido visibilizada, personas entregadas que se jugaban la vida para acompañar a los moribundos en el hospital, para que tuvieran una mano que sujetase las suyas en los últimos momentos. «La labor de los sacerdotes durante la pandemia fue fundamental y poco reconocida», agregó Rueda.
Eso sí, en algunos casos, la comunidad ha aumentado al ver la entrega y la dedicación de su pastor en esa situación tan crítica para todos. En definitiva, concluyó la autora, la Iglesia quería dar una palabra de aliento y fue faro de esperanza para muchas personas, porque «siempre hay luz».
En el acto, participaron el periodista de COPE Faustino Catalina y el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez, amigo de la infancia de Rueda. También se hicieron presentes, aunque en la distancia y con mensajes de voz, Txomin Pérez, delegado de Medios de Comunicación de la diócesis de Palencia, «un hermano» para la autora, y el actual arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, obispo en Ávila durante la pandemia, donde, además, vivió un momento crítico tras contagiarse.








