En pocos años, los cambios en nuestra sociedad española han sido profundos. Se ha puesto en cuestión la capacidad de la sociedad para lograr espacios de encuentro y de diálogo sobre los asuntos más relevantes. Las Semanas Sociales quieren ayudar en este proceso y por ello, ya en 2021, con la celebrada en Sevilla, se puso en marcha un nuevo modo de presentar un camino eclesial basado en el encuentro, y en trabajar juntos en la búsqueda de una cultura orientada hacia la amistad social, tal como insiste el papa Francisco.
Refugiarse en los mundos privados, en la indiferencia egoísta y en la comodidad del consumo no es una salida cristiana a los desafíos del presente. Por ello, «los cristianos no podemos vivir como si fuéramos una realidad social ajena a este mundo. Debemos caminar junto con la sociedad actual y ello implica esforzarnos por abrirnos a todos» (Síntesis de la fase diocesana del Sínodo sobre la sinodalidad de la Iglesia en España).
Ahora, en esta ruta emprendida a participar en la vida pública para regenerarla, se trata de encontrar el camino para la Iglesia. Es una propuesta elaborada con un significado sinodal que llega hasta los últimos rincones de nuestra existencia personal y social: nuestra adscripción a identidades excluyentes, una democracia debilitada, la dificultad para encontrarse con los que no nos identificamos, la polarización sistemática para abordar problemas esenciales en la sociedad.
Necesitamos establecer un camino de diálogo y de encuentro. El diálogo es una necesidad social. En el documento de trabajo que ha ofrecido Semanas Sociales como instrumento para los grupos se pueden encontrar pistas para abordar los temas planteados.







