Lamenta que el Gobierno, que acaba de publicar los pliegos para el concurso internacional para la resignificación del lugar, «tome la iniciativa sin contar con la Iglesia acerca de los pormenores o cuestiones que deberían ser concretadas con anterioridad»
La Conferencia Episcopal Española ha publicado este miércoles un comunicado en el que insiste en que, en el proceso de resignificación del Valle de los Caídos, se debe respetar la basílica, así como sus signos religiosos. Esto incluye el mantenimiento de las capillas con sus símbolos religiosos y litúrgicos.
La reacción eclesial llega una vez que el Ministerio de Vivienda publicó los pliegos para el concurso internacional para la resignificación del Valle de los Caídos. Este documento señala que solo el altar y las bancadas adyacentes se conservarán como espacios destinados al culto religioso.
Y añade el documento publicado por el Gobierno: «El resto de los espacios del interior de la basílica —vestíbulo, atrio, espacio intermedio, nave desocupada, cúpula y capillas del Santo Sepulcro y del Santísimo— no están destinados al culto y podrán ser objeto de intervenciones de naturaleza artística y museográficas para la resignificación del lugar. Dichas intervenciones serán compatibles con la celebración de actos de culto en el espacio del altar y de las bancadas adyacentes».
En este sentido, la CEE lamenta que el Ejecutivo tome la iniciativa «lanzando un concurso de ideas sin contar con la Iglesia acerca de los pormenores o cuestiones que deberían ser concretadas con anterioridad, por si no se respetan los espacios y la sensibilidad religiosa».
Y señala que los términos del acuerdo realizado entre el Gobierno y la Santa Sede «son generales y nunca se han detenido en los detalles o particularidades del mismo».
Estos principios generales, además del mantenimiento del culto en la basílica, tienen que ver con la presencia de los benedictinos en el lugar, así como el respeto a lo elementos religiosos fuera del templo.
Y concluye: «Lo apropiado, en relación con este concurso, es que estuviera acordado con la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, responsable histórica del lugar y propietaria del espacio en el que se va a intervenir, cuyos patronos fundamentales son Patrimonio Nacional y la comunidad benedictina».








