La Conferencia Episcopal Española publica el primero de los cuatro episodios del pódcast para crear comunidades acogedoras y misioneras
Las migraciones son una emergencia de carácter social y humanitario que suponen para la Iglesia un desafío particular por sus dimensiones y también por la situación de dolor que encierra. El pueblo de Dios se preocupa por todo aquello que está impregnado de sufrimiento, pues se trata de la cruz. En cada migrante se hace presente Jesucristo. Y a cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia.
Ser católicos significa acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes que llegan con el deseo de una vida mejor, más justa, más humana, más digna. Desde sus inicios, la Iglesia lleva en su ADN la protección de la dignidad de la persona y la hospitalidad.








