El prefecto para la Doctrina de la Fe recorre las principales claves de la encíclica de León XIV: «La cuestión de fondo es el cuidado de la humanidad».
El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha participado este miércoles en la jornada «Las lecciones de la Carta Encíclica Magnifica humanitas. Una IA centrada en las personas», organizada por el Observatorio Diego de Pantoja de la Universidad Pontificia Comillas. Una ocasión que ha aprovechado para recordar algunas de las claves de la primera encíclica de León XIV y afirmar que «es un diálogo de la Iglesia con la sociedad y la cultura».
Fernández ha recorrido los distintos puntos de este documento para reiterar que «la cuestión de fondo es el cuidado de la humanidad» y que este respeto a la dignidad de cada persona y el bien común exige que las responsabilidades estén claras en todas las etapas y que ralentizar la tecnología no significa ir contra la técnica.
De hecho, ha reconocido las grandes aportaciones que la IA puede hacer en el campo de la medicina o en otros ámbitos, aunque ha advertido ante aquellas corrientes que pretenden superar todo límite. Porque, como dice también la encíclica, «hay una fecundidad en el límite», pues «la humanidad prospera a través del límite».
Lo ejemplificó con esa doble cara de una moneda, que podría ser el amor y el dolor. «Para suprimir el dolor habría que extinguir el amor y no es negocio», ha agregado.
La guerra justa
En otro orden de cosas, se ha fijado en la cuestión de la guerra, pues Magnifica humanitas «invita a superar la teoría de la guerra justa», no en el sentido de justa defensa más estricto, sino «en el sentido de las guerras preventivas repletas de daños colaterales».
Para el purpurado, el desarrollo de la IA implica riesgos serios, pero estos serán más graves para los más pobres, porque «no cuentan nada». Por eso, ha invitado a estar atentos a cómo los nuevos desarrollos de la sociedad afectan a los últimos.
Pero frente a las guerras del siglo XX, los exterminios y los conflictos que asolan varios lugares de nuestro planeta en este momento —citó el ataque terrorista del 7 de octubre y la respuesta de Israel en Gaza, que calificó de «insoportable e injustificada masacre»—, el cardenal Fernández recordó que hay una magnífica humanidad. La que abolió la esclavitud, se dio unos derechos humanos, permitió a las mujeres acceder al sufragio universal, acabó en algunos países con la pena de muerte…
También ha citado a los mártires de lo cotidiano como los padres que tratan con cariño a sus hijos tras un largo día de trabajo, a los médicos que duermen pocas horas para estar con sus pacientes, a los que acompañan a los ancianos, presos, excluidos… «¿Por qué nos les damos a todos ellos un fuerte aplauso? Es la magnifica humanitas».






