El buque insignia de su economía social es la empresa de reciclaje textil Moda-re, que da trabajo a 1.400 personas, cuida el medio ambiente y dignifica el proceso de entrega de ropa a los necesitados
Sólo el año pasado, Cáritas ayudó a encontrar trabajo a 13.266 de las 68.065 personas que participaron en alguno de sus programas de empleo, según los datos presentados hoy por la entidad en su Informe de Economía Solidaria 2023. Los destinatarios de este acompañamiento fueron fundamentalmente personas en riesgo de exclusión, cuya tasa de paro –subraya el documento– es siete veces superior al resto de la población activa. En total, la entidad de la Iglesia católica ayudó a casi 70.000 personas en su búsqueda de empleo, un 4,9% más que el año anterior, un trayecto en el que una de cada cinco acabó logrando su reinserción en el mercado laboral.
En su estudio, presentado con motivo del Día Internacional del Trabajo, Cáritas revela que el año pasado dedicó la cifra récord de 136,8 millones de euros a todas sus iniciativas de economía solidaria, 19,2 millones más que el ejercicio anterior. Estas iniciativas se dividen en programas de empleo, empresas de inserción y comercio justo. Más de 100 millones de euros fueron destinados a economía social, un sector que ha encontrado en Cáritas a su gran impulsora, y que representa nada menos que el 10% del PIB en nuestro país.
Ana Heras, coordinadora de Economía Solidaria de Cáritas Española, asegura que «estamos haciendo una apuesta clara por aumentar los proyectos de economía solidaria para ayudar a las personas en situación de exclusión a que recorran un camino digno hacia su autonomía. Es cierto que estas iniciativas vinculadas al empleo y a la economía social requieren más inversión económica, pero son más efectivas a largo plazo y tienen un efecto más recuperador de la persona».
En la última década, Cáritas ha logrado convertirse en una de las mayores promotoras de empresas de inserción de España. Actualmente, cuenta con 68 iniciativas de economía social y 265 líneas de negocio en diferentes sectores económicos, con una facturación total de 85,8 millones de euros. Estas actividades están relacionadas con el reciclaje textil, la gestión ambiental y de residuos, limpieza, transporte y mensajería y restauración. Estos proyectos generan 3.141 puestos de trabajo, de los cuales 2.348 fueron ocupados por personas en situación de exclusión en 2023.
Destaca entre el resto de proyectos el de Moda re-, el buque insignia de la economía social, circular y solidaria de Cáritas. Se trata de una cooperativa de iniciativa social pionera en el reciclado textil, en el que se integran 48 Cáritas diocesanas de todo el país. Desde su creación, allá por el año 2020, se ha convertido en el mayor operador en la recogida y reciclaje de ropa usada en España –aglutina el 44% de todo el textil que se recoge en nuestra geografía–, y uno de los principales de todo el sur de Europa.
«Esta iniciativa tiene un triple impacto: por un lado, creamos puestos de trabajo para los colectivos con los que trabaja Cáritas y que vienen derivados de los Servicios Sociales municipales. Por otro, conseguimos prolongar el ciclo de vida de esta clase de productos y aumentar su reciclado, evitando que termine en el vertedero o sean incinerados. Y, por último, dignificamos el proceso de entrega de ropa a las personas en exclusión», explica Manuel León, gerente de Moda re-. El volumen de actividad de esta empresa genera más de 1.400 puestos de trabajo, el 55% reservados a puestos de inserción social para personas en situación de vulnerabilidad.
«Se trata de puestos de trabajo transitorios –entre seis meses y tres años– para mejorar el nivel de empleabilidad de la persona antes de ayudarla a insertarse en el mercado laboral. De hecho, el 30% de las personas que trabajan con nosotros acceden a un empleo normalizado tras finalizar su itinerario de inserción en Moda re-», agrega. Esta iniciativa ha permitido a Cáritas convertir sus tradicionales roperos en empresas de inserción a través de las tiendas de Moda re-. “Una marca de fábrica de nuestras tiendas es que permite dignificar la entrega de ropa. Ya no se trata de preparar un lote, sino de que la persona pueda ejercer como ciudadano y escoja la ropa que necesita y que pueda hacerlo en un espacio totalmente normalizado como son nuestras tiendas”, sentencia León.








