A los sacerdotes, consagrados y fieles laicos de la Archidiocesis de Toledo
Con gran alegría hemos recibido la noticia de la visita apostólica de Su Santidad el papa León XIV a España. Se trata de un acontecimiento de gracia para toda la Iglesia en España y una ocasión privilegiada para renovar nuestra comunión con el Sucesor de Pedro, fortalecer nuestra fe y dar testimonio público de nuestra esperanza cristiana.
Como arzobispo de Toledo, deseo invitar cordialmente a todos los sacerdotes, comunidades religiosas, movimientos, hermandades, cofradías y fieles laicos de nuestra archidiócesis a participar activamente en los actos convocados con motivo de esta histórica visita. Especialmente a dos actos que se celebrarán en Madrid: a la vigilia con los jóvenes que tendrá lugar en la tarde del sábado 6 de junio en la plaza de Lima y a la Eucaristía, seguida de procesión, el domingo 7 de junio, solemnidad del Corpus Christi. Para ello cada parroquia podrá organizar este año los actos del Corpus de tal forma que se facilite la presencia de los fieles, según las circunstancias y posibilidades de cada comunidad.
La presencia del Santo Padre entre nosotros es siempre un signo visible de la cercanía de Cristo a su pueblo. Escuchar su palabra, orar junto a él y acompañarlo con nuestra presencia constituye una oportunidad extraordinaria para crecer en la unidad de la Iglesia y reavivar nuestro compromiso evangelizador en medio del mundo. Su llegada nos invita a «alzar la mirada» a Cristo, a renovar la fe y la esperanza para afrontar los retos de nuestro mundo herido por tantos problemas, a tender la mano a los más necesitados y a vivir más unidos como Iglesia.
Animo especialmente a los sacerdotes a facilitar y promover la participación de los fieles de sus parroquias, organizando, en la medida de lo posible, peregrinaciones y desplazamientos comunitarios a Madrid. Del mismo modo, exhorto a los jóvenes, familias y agentes de pastoral a vivir estos días con espíritu de oración, fraternidad y alegría eclesial. Os invito ya desde ahora a renovar nuestro amor teológico por el papa y a intensificar la oración por León XIV, ahora que se ha cumplido un año de su elección, como sucesor de Pedro.
Encomendamos los frutos espirituales de esta visita a la intercesión de Santa María, Madre de la Iglesia, especialmente en su advocación del Sagrario, para que el paso del Santo Padre por nuestra tierra fortalezca la fe de nuestro pueblo y suscite nuevas vocaciones de santidad y servicio.
Con mi bendición y afecto pastoral,







