Se han marcado las tareas prioritarias de la entidad: continuar acompañando a las congregaciones en la articulación de las cinco conversiones sinodales y fortalecer la interconexión entre todas ellas
La 32.ª Asamblea General de la CONFER ha concluido tras tres jornadas de trabajo centradas en la práctica sinodal y en los retos que afrontan hoy las congregaciones religiosas. «La Iglesia y las congregaciones religiosas han entrado en una nueva fase del proceso sinodal», han dicho en su discurso conjunto Jesús Díaz Sariego, OP y Cinta Bayo, ADC, presidente y vicepresidenta de la CONFER.
Se ha pasado, han asegurado, «de una comprensión más teórica de la sinodalidad a la experiencia práctica», entendida ya no solo como una mejora de procedimientos, sino como «una forma de vida en lo cotidiano».
Asimismo, han constatado el cumplimiento de los objetivos planteados al inicio de la misma. Entre ellos, «despertar juntos al Kairós sinodal», fortalecer la conciencia sobre la dimensión sinodal en la vida cotidiana de las congregaciones y «tejer comunidad real» a través de la escucha mutua y el diálogo compartido.
Otro de los aspectos que han destacado en su pronunciamiento ha sido la necesidad de «mirar bajo la alfombra», una expresión utilizada para referirse a la importancia de afrontar las realidades, tensiones y miedos que a menudo permanecen ocultos dentro de las comunidades.
«Entre las principales constataciones surgidas durante los trabajos, se ha destacado la necesidad de dar voz a realidades silenciadas, afrontar experiencias ocultas dentro de las comunidades, fortalecer la sinodalidad interior para superar los propios miedos y hacer un esfuerzo sincero por ponerse en el lugar del otro», han continuado.
En su opinión, uno de los conceptos centrales de la asamblea fue la invitación a «reinventar el ajedrez de la sinodalidad», una imagen con la que se han resumido cinco movimientos esenciales para avanzar en este proceso.
El primero consiste en reconocer que «todos son necesarios, aunque nadie es imprescindible», subrayando que ningún carisma puede caminar en solitario. El segundo apunta a vencer la rigidez; el tercero, a evitar la exclusión de quienes resultan incómodos para mantener una falsa armonía; el cuarto reivindica la sabiduría de caminar en comunidad; y el quinto destaca el valor del silencio del Espíritu para discernir el camino de Dios desde una mirada sistémica.
La Asamblea ha dedicado una atención especial a las cinco conversiones sinodales recogidas en el documento final del Sínodo: la conversión espiritual, relacional, procedural, institucional y misionera. Los participantes insistieron en que el gran reto actual es integrar todas estas conversiones de manera interrelacionada, conscientes de que «cada una alimenta y sostiene a las demás».
Para avanzar en esta integración, la asamblea propuso cultivar tres actitudes fundamentales: la certeza interior nacida del silencio, la capacidad de sostener la tensión sin romper la comunión y la sabiduría de pasar «del orden al desorden y del desorden a la reordenación».
Nuevos retos
La CONFER ha reafirmado finalmente su papel como espacio intercongregacional y ha definido las tareas prioritarias para los próximos años: continuar acompañando a las congregaciones en la articulación de las cinco conversiones sinodales y fortalecer la interconexión entre todas ellas para seguir creciendo en comunión, participación y misión compartida.
Renovación de cargos y agradecimiento a Jesús Miguel Zamora
En la Asamblea se han elegido nuevos vocales para el Consejo General de la CONFER. Mª Rosario Ten, FMA ha sido reelegida, mientras que las nuevas designaciones recaen en José Carlos Bermejo, MI, Esther Medina, STJ y Enric Puiggrós, SJ.
Al finalizar la Asamblea, el equipo de presidencia de la CONFER ha mostrado su agradecimiento al secretario general Jesús Miguel Zamora, FSC, que concluirá en el cargo el próximo mes de septiembre tras nueve años en el mismo. Jesús Díaz Sariego ha destacado la figura de Jesús Miguel como el rostro de la CONFER con un talante, afable, atento, empático y paciente con el que ha logrado mucha comunión entre las congregaciones.








