Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

«Dios no hace el cálculo de nuestros méritos, nos ama como hijos»

«A veces corremos el riesgo de tener una relación mercantil con Dios, centrándonos más en nuestras propias bondades que en la generosidad de su gracia». Esta es la idea central que el papa Francisco ha lanzado ante del rezo del ángelus de este domingo al comentar el Evangelio.

La Escritura narra cómo el propietario de una viña sale desde las primeras horas del alba hasta la noche para llamar a algunos jornaleros, pero, al final, paga a todos del mismo modo, incluso a los que han trabajado solamente una hora.

«Podría parecer una injusticia, pero no hay que leer la parábola a través de criterios salariales; más bien nos quiere mostrar los criterios de Dios, que no hace el cálculo de nuestros méritos, sino que nos ama como hijos», ha agregado, según recoge Vatican News.

El Pontífice ha indicado dos acciones de Dios en el relato: que Dios sale a todas horas para llamar a los hombres y que paga a todos con la misma moneda.

«Así es Dios: no espera nuestros esfuerzos para venir a nosotros, no nos hace un examen para valorar nuestros méritos antes de buscarnos, no se rinde si tardamos en responderle; al contrario, él a menudo ha tomado la iniciativa y en Jesús ha salido hacia nosotros, para manifestarnos su amor», ha concluido.

Tras la oración mariana, Francisco ha reivindicado que migrar debería ser una decisión en libertad. «Es necesario que a cada hombre y a cada mujer se le garantice la posibilidad de vivir una vida digna en la sociedad en la que se encuentra. Lamentablemente, la miseria, las guerras y la crisis climática obligan a muchas personas a huir. Por eso todos estamos llamados a crear comunidades dispuestas y abiertas a acoger, promover, acompañar e integrar a quienes llaman a nuestras puertas», ha dicho en la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now