Monseñor Rino Fisichella, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización y responsable de la organización, ha repasado el Año Santo durante una conferencia. Mañana, 6 de enero, se clausurará el Jubileo de la Esperanza con el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.
Según el balance que se ha hecho desde el Dicasterio para la Evangelización, las proyecciones, que preveían que 31 millones de fieles acudirían a Roma con motivo del Año Santo, han sido superadas con creces. 33.475.369 peregrinos de 185 países han viajado a Roma en este año de gracia para la Iglesia, de los cuales el 62% provenía de Europa, con Italia liderando la lista.
Monseñor Fisichella ha asegurado que, aún con todo, ni el número de peregrinos ni los grandes actos que se han celebrado (35 en total) captan al completo la esencia del Jubileo, que pretendía entrar en las vidas de las personas y renovarlas. Lo realmente importante, en cambio, ha sido ver florecer la vida espiritual de los peregrinos, que han llenado los santuarios y destinos de peregrinación. El Jubileo ha finalizado «pero los numerosos signos de esperanza que se han ofrecido permanecen, y el horizonte se amplía para albergar un futuro lleno de paz y serenidad, como todos anhelamos» ha afirmado Fisichella.
7.000 voluntarios
El prelado ha querido agradecer también la labor de los voluntarios, que han estado al servicio todo el año y sin cuya ayuda no habría sido posible llevar a cabo los actos. Han participado 5.000 voluntarios y 2.000 miembros de la Orden de Malta han prestado servicios sanitarios en las basílicas papales.
El «Método Jubileo»
Alfredo Mantovano, subsecretario de Estado de la Presidencia del Consejo de Ministros italiano, ha explicado el funcionamiento del llamado «Método Jubileo», una maquinaria administrativa que ha sido puesta al servicio de la espiritualidad y la fe durante este año. «Las instituciones no deben responder a las preguntas cruciales, como las que todos nos planteamos ante la tragedia de Crans-Montana en Suiza, sino poner a las personas en condiciones de poder vivirlas, como han hecho los peregrinos» ha señalado.
«Los peregrinos no han restado nada a la capacidad de Roma para acoger turistas y ofrecer servicios a sus ciudadanos. El Jubileo, por el contrario, ha sido un motor» ha asegurado además Roberto Gualtieri, alcalde de Roma y comisionado extraordinario del gobierno para el Jubileo. Gualtieri ha querido recordar también la vigilia del Jubileo de los Jóvenes en Tor Vergata, que «quedará grabada en la historia de nuestra ciudad y de la Iglesia».
Servicios sanitarios y fuerzas de seguridad
Francesco Rocca, presidente de la Región del Lacio, ha explicado que el «Método Jubileo» ha llevado al grupo de coordinación a trabajar con serenidad y no competitividad, con el objetivo de brindar los mejores servicios a los peregrinos. «El servicio de urgencias 118 realizó 580.000 intervenciones, 40.000 más que el año anterior. Las visitas a urgencias totalizaron 1.600.000, 100.000 más que en 2024», ha señalado.
Por su parte, Lamberto Giannini, Prefecto de Roma, ha querido destacar la actuación de las fuerzas de seguridad. «Me impactó el Jubileo de la Juventud, con los confesionarios instalados en el Circo Máximo. Fue algo único que quedará grabado en la memoria de todos», ha finalizado.








