Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

El obispo de Córdoba preside el funeral por las víctimas de Adamuz: «Dios estaba allí»

Jesús Fernández, obispo de Córdoba, presidió ayer, 25 de enero, la misa funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

En la Caseta Municipal de Adamuz se reunieron ayer más de setecientas personas para recordar y orar por las 45 personas que perdieron la vida en el accidente ferroviario del pasado domingo. El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, presidió la Eucaristía acompañado por Demetrio Fernández, obispo emérito de Córdoba, y Rafael Prados, párroco de la localidad, entre otros. Estuvieron presentes también las autoridades locales y militares, efectivos de Protección Civil y los voluntarios que atendieron a las víctimas en un primer momento. 

El obispo comenzó su homilía recordando a las cuarenta y cinco personas que nunca llegaron a su destino en aquella noche «oscura y trágica». Aludió también al autor del Libro de las Lamentaciones cuando expresa su dolor con palabras trágicas: «Me han arrancado la paz, se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor». 

«Hemos escuchado el lamento de sus familias y allegados. También su corazón se vio privado de la paz y sus labios llegaron a dar por agotada la esperanza. Incluso la fe de algunos se tambaleó brotando más preguntas que respuestas: ¿Cómo Dios permitió esto? ¿Dónde estaba Dios? ¿Cómo siendo una persona tan buena le pudo pasar lo que le pasó?», se preguntó el obispo, aludiendo a las familias y seres queridos de las víctimas, así como al pueblo de Adamuz que fue testigo de la tragedia. 

«¿Qué hacer, pues, para recuperar la esperanza?» Esa es la pregunta que lanzó el prelado a los presentes, a quienes instó a hacer un esfuerzo por apartar sus pensamientos de la tragedia, y en su lugar recordar, «para volver a pasar por el corazón los regalos que nos fueron proporcionando, no sólo a su familia, sino a todos, en su condición de abuelos, padres y madres, hijos, nietos, vecinos, feligreses». 

El accidente acontecido en la localidad cordobesa ha llevado a muchos a preguntarse dónde estaba Dios en esos momentos de sufrimiento y dolor. El obispo explicó que «Dios estaba allí, en los mismos vagones accidentados. Estaba allí porque muchos lo invocaron al ver el inminente peligro. Y, estamos seguros, a cuarenta y cinco se los llevó en paz, a otros les curó sus heridas y los trasladó a la posada, es decir, al hospital. Se sirvió para ello de buenos samaritanos, alguno muy joven, llegados de Adamuz, de Villafranca y de otros lugares, buenos samaritanos que rescataron a los heridos de los vagones, ofrecieron los primeros auxilios, los trasladaron, organizaron el operativo…»

Tras la celebración de la Eucaristía, el obispo y el alcalde de Adamuz se trasladaron a la zona cero del accidente junto con el párroco del municipio y una representación de la Guardia Civil, para depositar una corona en recuerdo de los fallecidos.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now