Tras afirmar que la reunión extraordinaria de esta semana es «una prefiguración de nuestro camino futuro», anunció que en junio habrá otra, en torno a la fiesta de Pedro y Pablo
Concluido el primer consistorio extraordinario de León XIV, ya hay fecha para el próximo: será en junio, en torno a la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. Pero no solo eso, sino que el Pontífice ha manifestado su deseo de que este tipo de encuentros se realicen de manera anual y duren entre tres y cuatro días.
En el segundo y último día de la reunión con los cardenales, León XIV señaló que seguirá cumpliendo aquello que pidieron los cardenales en las congregaciones generales antes del Cónclave que lo eligió. Será una vía habitual para el abordaje de cuestiones importantes para la Iglesia.
«El Papa habló de una sinodalidad no técnica, la que dice haber experimentado, marcada por una profunda sintonía y comunión, y por una metodología pensada para favorecer un mejor conocimiento mutuo, teniendo en cuenta la diversidad de trayectorias y experiencias de cada uno», cuenta Salvatore Cernuzio en Vatican News.
Los temas centrales elegidos por los cardenales para debatir más en profundidad fueron la sinodalidad y la relectura de la Evangelii gaudium del papa Francisco. Los trabajaron en 20 grupos, 11 de cardenales no electores y nueve de cardenales electores, ordinarios de diócesis y nuncios en servicio.
«El hecho de que en junio haya un nuevo encuentro es una señal de que el Santo Padre se ha tomado muy en serio que podemos ayudarlo en su papel de sucesor de Pedro», ha afirmado en rueda de prensa Stephen Brislin, arzobispo de Johannesburgo. El prelado confesó que León XIV estuvo tomando notas y muy antentos: «Sus intervenciones fueron muy enriquecedoras para todos».








