La actividad del Pontífice será más ligera a partir de este domingo. No habrá audiencias generales ni privadas
Una vez completados todos sus compromisos, en un mes de junio que ha sido muy intenso, el Papa León XIV se traslada a Castel Gandoldo para la pausa veraniega. Hace dos días estuvo en las instalaciones. También el pasado 29 de mayo, hizo una visita por sorpresa a las villas pontificias. Quería conocer el proyecto Borgo Laudato si’, un centro de formación para el estudio y la defensa de la casa común, impulsado por el papa Francisco. La visita de León XIV reavivó las esperanzas de los habitantes de la localidad de que un Papa regresase para descansar en este lugar.
El papa Francisco decidió veranear entre los muros vaticanos y solo visitó en dos ocasiones estas villas. Lo hizo en marzo de 2013, cuando acudió para encontrarse con Benedicto XVI, quien se había retirado allí; y en agosto de ese 2013 para celebrar la Misa y dirigir el ángelus por la solemnidad de la Asunción de la Virgen. Nunca más regresó a Castel Gandolfo y pidió que, poco a poco, las tradicionales villas pontificas, reservadas al recreo de los Papas desde hacía siglos, pudieran abrirse al público. Así, en 2014, los jardines empezaron a recibir las visitas de peregrinos y turistas. En 2015, la segunda planta del palacio apostólico se abrió al gran público. En 2016, se completó la musealización del todo el edificio. Por primera vez, se hizo posible caminar por las habitaciones privadas de los Papas: dormitorios, despachos, capilla, salas de estar…
Los habitantes de los Castelli Romani, que es como se llaman las localidades de esa zona y que se asoman a distintos lagos de origen volcánico, quedaron enormemente decepcionados por la decisión de Francisco de convertir aquel palacio apostólico en un museo y no acudir allí para descansar. Aunque la decepción de muchos, más que por motivos sentimentales, tenía que ver con las pérdidas económicas que supondría la ausencia de un Pontífice en Castel Gandolfo por primera vez en siglos.
El entonces responsable de la gestión de las villas reconvertidas en museos quiso mantener la puerta abierta a un posible regreso del Papa y aseguró que si Francisco quisiera volver a Castel Gandolfo bastaría con retirar las cuerdas de terciopelo que delimitaban el recorrido para los turistas. Eso nunca sucedería.
Y así, 12 años después de acoger a Benedicto XVI, Castel Gandolfo recibe de nuevo a un Pontífice, porque León XIV ha decidido veranear en esta residencia papal que erigiera Urbano VIII allá por 1623. El Papa llega este domingo por la tarde y permanecerá en la localidad hasta el 20 de julio. La agenda del Pontífice será más ligera, suspendiéndose las audiencias generales de los miércoles y las audiencias privadas. Así, León XIV solo mantendrá con los fieles las citas dominicales. Celebrará el domingo 13 de julio la Misa en la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva en Castel Gandolfo. Y a las 12:00 horas dirigirá el rezo del ángelus desde la plaza de la Libertad, frente al palacio. El domingo siguiente, 20 de julio, presidirá la Misa en la catedral de Albano y, a las 12:00, rezará el ángelus desde la plaza de la Libertad en Castel Gandolfo. Esa misma tarde, volverá al Vaticano y retomará la actividad normal con la audiencia del miércoles 30 de julio.
En agosto volverá a Castel Gandolfo, donde presidirá la Misa por la solemnidad de la Asunción en la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva y dirigirá el ángelus, de nuevo en la plaza de la Libertad. El domingo 17 repetirá la oración mariana.
El complejo de Castel Gandolfo abarca una superficie de 55 hectáreas e incluye el palacio apostólico, Villa Cybo y Villa Barberini, con sus respectivos jardines. Sería en esta última donde se alojaría el papa León XIV con el fin de mantener el palacio apostólico abierto a las visitas sin modificar su estado. Medios italianos refieren que en las últimas semanas se habría acondicionado este edificio para acoger al Pontífice. Se habría incluso puesto a punto la piscina que mandó construir Juan Pablo II.








