“Mi reino no es de este mundo” (Jn 18,36)
- Si el reino de Jesús no es de este mundo ¿por qué suscita tantas suspicacias entre los poderosos?
- ¿Por qué en tantas ocasiones los poderes de este mundo han pretendido identificarse con el reino de Jesucristo?
- Los que decimos creer en Jesús ¿no caemos a veces en la tentación de pretender puestos de honor en su reino?
- ¿Qué significa para nosotros decir con la oración de Jesús: “Venga a nosotros tu reino”?
- Si el reino de Jesús no es de este mundo, ¿no parecerá que sus seguidores vivimos desinteresados de los problemas y dolores de esta tierra?
- ¿Qué implica vivir los valores del reino de Cristo y, sin embargo, no aceptar los pretendidos valores del mundo?
- ¿Qué puedo y debo hacer yo personalmente para aceptar el señorío de Jesucristo en mi vida?





