La sociedad de vida apostólica se reitera en su petición de perdón a todas las víctimas y muestra su esperanza en que «el Buen Señor tiene caminos misteriosos por los cuales siempre puede hacer nuevas todas las cosas»
El Sodalicio de Vida Cristiana ha sido formalmente suprimido mediante un decreto firmado ayer, 14 de abril de 2025, en la sede del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. La firma del decreto por parte del superior general de esta sociedad de vida apostólica laical de derecho pontificio se realizó en presencia de sor Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio.
Según se ha comunicado, la decisión, que pone fin a esta comunidad religiosa, ha sido aprobada de manera específica por el papa Francisco. Junto con el decreto de supresión, se ha nombrado a monseñor Jordi Bertomeu Farnós como comisario apostólico encargado de llevar a cabo las tareas relacionadas con este proceso.
A través de un comunicado difundido en su página web, el Sodalicio de Vida Cristiana ha querido manifestar su «comunión con el Santo Padre y con nuestra Madre, la Iglesia» como muestra de pleno acatamiento a la resolución. «Con dolor y obediencia aceptamos esta decisión (…) que pone fin a nuestra sociedad», indican. En dicho texto, la institución ofrece su primera reacción a la noticia: «Damos en primer lugar gracias a Dios por nuestra vocación, porque nos llamó sin mérito alguno a servir en la Iglesia», reconociendo que la «acción amorosa» de Dios ha permitido que muchas personas hayan vivido experiencias de fe, fraternidad y ardor apostólico, generando «muchos frutos».
Sin embargo, la supresión llega en un contexto marcado por graves acusaciones y el reconocimiento de «maltratos y abusos cometidos en nuestra comunidad». Por ello, el Sodalicio no ha dudado en dirigir un mensaje a las víctimas, reiterando su «sincera petición de perdón por los maltratos y abusos». También han extendido sus disculpas «a toda la Iglesia y a la sociedad por el dolor ocasionado» y manifestado su confianza en que los esfuerzos de reparación emprendidos acaben dando sus frutos. Por ello, se comprometen a seguir orando por la sanación de todas estas heridas.
La decisión de la Santa Sede llega después de años de escrutinio y acciones concretas frente a las denuncias de abusos. En agosto de 2024, el fundador del Sodalicio, Luis Fernando Figari, fue expulsado del movimiento debido a acusaciones de violencia física, psicológica y sexual, incluso contra personas menores de edad. Las primeras denuncias por parte de antiguos miembros surgieron a principios de la década de 2000, intensificándose tras investigaciones de los medios de comunicación.
Previamente a la decisión, la Santa Sede había tomado medidas significativas en relación con esta sociedad de vida apostólica laical de derecho pontificio. Ya en julio de 2023, el papa Francisco envió a Perú a dos examinadores especiales, el arzobispo Charles Scicluna y el sacerdote Jordi Bertomeu, para «investigar, escuchar e informar» sobre la situación de la cuestionada institución. Además, en enero de 2018, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica había decretado el Comisariamento del Sodalicio tras conocer la «gravedad de las informaciones acerca del régimen interno, la formación y la gestión económica-financiera».
En su comunicado final, el Sodalicio también ha expresado su gratitud a los hermanos sodálites, laicos y clérigos que han formado parte de la comunidad, así como a los pastores que los han acogido y a los delegados pontificios que han acompañado su «proceso de renovación». Como no podía ser de otra forma, el texto también muestra agradecimiento a sus familias, amigos y a la familia espiritual por su apoyo.
Proyectando su mirada hacia el futuro, el Sodalicio concluye su mensaje recordando que «el Buen Señor tiene caminos misteriosos por los cuales siempre puede hacer nuevas todas las cosas». Y manifiesta su esperanza en que este momento sea un «tiempo privilegiado de conversión y de escuchar renovadamente la voz de Dios», encomendándose a las oraciones de todos los fieles de la Iglesia y a la intercesión de Santa María.
El comunicado final del Sodalicio incluye un anexo con el Informe Final de Reparaciones, con fecha del presente mes de abril de 2025.








