Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán
“Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre”. (Jn 2,16)
- Lo más importante de este relato es que Jesús revela su relación de Hijo de Dios. ¿Vivimos nosotros esa relación filial con el Dios que se nos revela como Padre?
- La reacción de Jesús ante los mercaderes situados en los atrios del templo de Jerusalén indica el respeto que se debe a lo sagrado. ¿Se percibe hoy esa sensibilidad?
- Vender palomas en los atrios del templo facilitaba la ofrenda que los fieles iban a presentar. ¿Un fin piadoso puede justificar cualquier medio que se pueda emplear para lograrlo?
- ¿Conocemos situaciones en las que la experiencia de lo sagrado se convierta en una ocasión que parece señalada por las características del mercado?
- ¿Además de afectar a lo sagrado, esta mercadería no estará también afectando a los valores humanos que deben contribuir a subrayar la dignidad de la persona?
- ¿Este mercado no implica también a las instituciones, los grupos sociales, los gobiernos y las organizaciones internacionales?
- ¿No tendré yo que revisar mis actitudes o decisiones personales que pueden dar a entender que no respeto a las personas como templos de Dios?







