En una nota, el Dicasterio para la Doctrina de la fe da el visto bueno para que continúe funcionando, pero no formula juicio sobre las supuestas apariciones marianas
Nueva resolución de Doctrina de la Fe ante fenómenos sobrenaturales. Esta vez, en respuesta a una petición del obispo de Locri-Gerace sobre la experiencia espiritual vinculada al santuario de la Madonna dello Scoglio, en Santa Domenica de Placanica, en la provincia italiana de Reggio Calabria.
El informe, de acuerdo con las Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales, es positivo, pues reconoce «el bien espiritual que se lleva a cabo en la localidad», aunque no entra a formular «juicio alguno sobre la eventual sobrenaturalidad de los eventos relativos a la experiencia espiritual referida». Al parecer, en este lugar, una joven habría recibido apariciones de la Virgen, y allí se erigió en 2016 un santuario, a donde acuden cada año cientos de miles de peregrinos.
La nota recuerda al obispo que deben mantener una constante vigilancia para que nos se produzcan manipulaciones de las personas, aprovechamientos económicos indebidos y graves errores doctrinales que pudieran provocar escándalos, dañar a los fieles o minar la credibilidad de la Iglesia.
Y recuerda que la decisión tomada, además de que no se puede entender como una aprobación de las apariciones, no lleva consigo el juicio positivo o negativo sobre las personas implicadas o cualquier mensaje ulterior de estas.
Con todo, reconoce que en el monasterio se ha consolidado en los últimos años «una intensa actividad espiritual de oración y de escucha» sin que hayan aparecido elementos críticos o de riesgo. Todo lo contrario: «Signos de gracia y conversión espiritual».
Signo poderoso de fe
Así, recoge el texto firmado por el prefecto, el cardenal Víctor Manuel Fernández, «en el mundo secularizado en el que vivimos, en el cual tantos pasan su existencia sin referencia alguna a la trascendencia, los peregrinos que se acercan al santuario de la Madonna dello Scoglio son un poderoso signo de fe».
«Su presencia ante la Virgen, que para ellos se convierte en clara expresión de la misericordia del Señor, es una forma de reconocer su propia incapacidad para llevar a cabo las fatigas de la vida y su ardiente necesidad y deseo de Dios. En un contexto de fe, tan valioso, un renovado anuncio del kerigma podrá iluminar y enriquecer aún más esta experiencia del Espíritu», concluye








